21 julio, 2015

Fray Bonifacio Ferrer

'FRAY BONIFACI FERRER, hermano de Sant Vicent, que, nacido en Valencia en el año 1355, escribió algunas obras en latín y tradujo al valenciano la Biblia, la más antigua de las impresas, en 1478. De ella sólo se conserva en la Hispanic Society de Nueva York, la última página, donde figura el colofón, que por la importancia de su texto, transcribo:
"Gracies infinides sien fetes al omnipotent Deu e senyor nostre Jesucrist, e a la humil e sacratissima Verge Maria, mare sua. Acaba la Biblia, molt vera e catholica, treta de una Biblia del noble mossen Berenguer Vives de Boïl, cavaller, la qual fon trelladada de aquella propia que fon arromançada, en lo Monestir de Portaceli, de lengua latina en la nostra valenciana, per lo molt reverend micer Bonifaci Ferrer, doctor en cascun Dret e en la facultat de sacra Theologia, e don de tota la Cartoxa, germà del benaventurat sanct Vicent Ferrer, del Orde de Pricadors, en la cual translacio foren, e altres singulars, homens de sciencia. E ara derrerament, aquesta es stada diligentment corregida, vista e reconeguda, per lo reverend mestre Jaume Borrell, mestre en sacra Theologia, del Orde de Pricadors e inquisidor en Regne de Valencia. Est stada empremtada en la ciutat de Valencia, a despeses del magnifich en Philip Vizlant, mercader, de la villa de Isne de Alta Alamanya, per mestre Alfonso Fernandez de Cordova, del Regne de Castella, e per mestre Lambert Palomar, alamany, mestre en Arts. Començada en lo mes de febrer del any mil quatrecents setantaset, e acabada en lo mes de març del any mil CCCCLXXVIII".'
Font: 'Breu historia de la Llengua Valenciana', recopilacio feta per Francesc Moreno, 1995.

09 julio, 2014

INCUNABLES

Definición. La palabra “Incunable” viene del latín incunabula, cuna. Así se llaman las obras más antiguas, cuya impresión es anterior al año 1500, y que corresponden a la infancia de la imprenta.

Uso del término. La palabra “incunable” la uso por primera vez Mallinckrodt, en una publicación titulada “De ortu et progresso artis typographicae” (Colonia, 1639), publicada en ocasión del segundo centenario de la invención de Gutemberg. El jesuita Philippe Labbé, en su “Nova bibliotheca librorum manuscriptorum” (1653), utilizo esta palabra con el mismo significado que Mallinckrodt para referirse a la infancia de la imprenta y a los libros publicados durante ese tiempo.

Primer interés en los incunables. Las contiendas religiosas del siglo XVI y el interés por la investigación y experimentación crearon nuevos campos de lectura, al mismo tiempo que declinaba el interés por los temas tratados en los incunables. Se los considero meras curiosidades, objetos muy pesados y de poco valor hasta 1640, en que se celebro el segundo centenario de la impresión con tipos móviles. A partir de este acontecimiento, los libros del siglo XV comenzaron a coleccionarse por su valor intrínseco y a ser apreciados como ejemplos de los albores de la tipografía y como curiosidad histórica.

Advertencia. Existe la creencia generalizada de que los periodos de la historia pueden definirse arbitraria y definitivamente. Por ejemplo, se ha perpetuado la idea de que el periodo de los incunables terminó abruptamente a partir de 1500. Steinberg, en su estudio sobre los 500 años de existencia de la imprenta, advierte que tan rígida definición del periodo de los incunables se compadece muy poco con la realidad. Afirma el mencionado autor que debe considerarse que el periodo de estos impresos abarca un siglo completo, es decir, se extiende desde 1450 hasta 1550.
Entre las diferentes razones aducidas por Steinberg para proponer que el periodo de los incunables sea definido de nuevo, extendiéndolo hasta aproximadamente 1550, figuran:
a)      las distintas funciones del fundidor de letras de imprenta, el impresor, el editor, y el librero no se habían diferenciado aun en 1500;
b)      todavía en ese año, el impresor ambulante iba de un lugar a otro practicando un oficio sencillo y rudimentario; esta practica siguió en el siglo XVI
c)      La primera mitad del siglo XVI fue todavía un periodo de experimentación en la tipografía; a partir de la segunda se vieron los frutos de la imaginación de los pioneros de la imprenta;
d)      Alemania e Italia retuvieron hasta mucho después de 1500 su monopolio como centros editoriales.
Aun cuando hemos citado las razones en que se fundamenta Steinberg para una redefinición del periodo de los Incunables, conviene advertir al lector que lo tradicional sigue siendo establecer de 1450 a 1500 la duración de este periodo y que el uso del término se limita a Europa.


Litton, Gaston
Del libro y su historia.

09 diciembre, 2013

Impresores notables X


Morris: Hacia fines del siglo XIX, un impresor inglés, William Morris (1834-1896), intentó dar un nuevo impulso a la tipografía, con una pequeña prensa llamada “Kelmscott”, siguiendo las tradiciones de los artesanos de antaño. Además de imprimir una pequeña colección de obras maestras de la literatura mundial, Morris diseñó y grabó varios tipos de letras para dichas obras.

02 diciembre, 2013

Impresores notables IX


Bodoni: El impresor italiano Giambattista Bodoni (1740-1813) fue un excelente grabador  de caracteres tipográficos, que logró perfeccionar y superar los diseños hasta entonces conocidos. Se distinguió por sus ediciones en gran folio con magnificas portadas y amplios márgenes que constituyen modelos de reconocida belleza gráfica. En 1775 imprimió una suntuosa obra de arte en 25 idiomas, en tamaño folio, titulada Epithalamia exoticis longuis reddita, con 105 ilustraciones. En la impresión de Oratio Dominica (Padre Nuestro), en 155 idiomas, en tamaño folio, Bodoni empleo 215 caracteres diferentes, realizando el mismo todo el trabajo de grabado y fundición; dicha obra apareció en 1806. Escribió un Manuale tipográfico, cuyo segundo tomo dedicó enteramente a los tipos correspondientes a los alfabetos no latinos, lo que refleja su interés permanente por la tipografía de las lenguas orientales.

15 noviembre, 2013

Impresores notables VIII

Firmin Didot


Didot. Mas importante aun que los 67 impresos de Baskerville es la influencia que sus ideas tuvieron en el desarrollo de la tipografía, influencia que fue especialmente notable en Europa en la familia Didot, cuyos miembros inventaron un papier velin aprovechando y perfeccionando el proceso de Baskerville y siguieron su característico estilo de composición.
El fundador de esta distinguida familia de impresores fue François Didot (1689-1757), nacido en Paris. Una de sus obras más famosas es una edición en 20 tomos (1747) de las descripciones de viajes de su amigo el abate Prévost. Su hijo François Ambrose Didot (1730-1804) mejoró la técnica de fundición de tipos y fue el primero en utilizar el papel pergamino para sus impresiones (1780). Hermano de este, e hijo también de François, fue Pierre François Didot (1732-93), a quien se le recuerda por una edición en folio de la Imitatio Christi, de Tomás de Kempis (1788). Un nieto del fundador, Pierre Didot (1761-1853), imprimió versiones muy ornamentadas de obras clásicas de Horacio y Virgilio, y de su contemporáneo Racine, conocidas como “Ediciones del Louvre”. Firmin Didot (1764-1836), hermano del anterior, inventó un sistema de impresión al que llamó “estereotipia”, tradujo varios poetas griegos y latinos y escribió varias obras. Además imprimió ediciones minúsculas de muchas obras clásicas para las cuales grabó un tipo de tamaño muy reducido.

19 abril, 2013

...se empleen en ocupación útil....


Noticias científicas y literarias
El Emperador de Rusia ha mandado que se introduzca en todas las Cancillerías y Oficinas del Imperio el uso de la Litografía para la comunicación de órdenes, avisos y circulares. Esta providencia ahorra muchas sumas al estado, y permite que se empleen en ocupación útil muchos hombres que hasta ahora han vivido de la mezquina tarea de copistas. La rapidez y exactitud del método litográfico proporciona tantas ventajas, que es de esperar se adopte generalmente en Europa para reemplazar la mayor parte de lo usos que se hacen de la pluma, buril e imprenta.

Crónica Científica y Literaria.
Madrid a viernes 15 de agosto de 1817. Nº 40

12 abril, 2013

Impresores notables VII


Baskerville. Uno de los nombres mas grandes de toda la historia de la imprenta es el de John Baskerville, un manufacturero de Birmingham, Inglaterra (1706-1775), que, a los 50 años de edad, se inició en un nuevo pasatiempo que lo haría famoso: la tipografía. Su intención era producir unos pocos libros que resultaran lo mas perfectos posible. Se perfecciono primero en el diseño y fundición de tipos y luego se ocupo de la manufactura del papel y la tinta, perfeccionando métodos cuyos fundamentos siguen vigentes hasta ahora. A estos preparativos dedico los siete años que precedieron a la impresión de su primer libro, una edición del poeta latino Virgilio, recibida calurosamente en todas partes del mundo, que le dio un gran prestigio como impresor. Su segundo libro fue una versión de El paraíso perdido, de Milton, en cuyo prefacio Baskerville expresaba su deseo de producir solo libros “de merito intrínseco” que “al publico le gustaría verlos en un vestido elegante”. Su magnun opus fue una Biblia de tamaño folio que imprimió bajo los auspicios de la Universidad de Cambridge, obra calificada como “uno de los libros mas hermosos del mundo entero”.
Baskerville imprimió tan solo 67 libros, cantidad relativamente exigua, pero ya se dijo que a Baskerville únicamente le interesaba la calidad. Aunque sus libros eran caros y solo los coleccionistas con recursos podían adquirirlos, el los vendía por debajo del costo, a un precio que no alcanzaba a cubrir los gastos que su impresión le había demandado.
La mayoría de los libros de Baskerville se entregaban a los compradores en rústica, dejando al dueño la oportunidad de escoger el estilo de encuadernación que mas les gustara.
Las obras de este impresor son notables por la sencillez de su tipografía, ya que no utilizo casi ninguna ornamentación, logrando sus hermosos efectos mediante el uso racional de los espacios, la simétrica distribución del material en la página y la nitidez y perfección de la impresión misma.
Los caracteres que utilizaba, de excelente factura artesanal y mecánica, constituían además una verdadera innovación en el diseño de tipos. El nombre de Baskerville será inmortal en los anales de la imprenta afirma McMurtrie, porque era un idealista con la visión y coraje de un verdadero artista. Concibió la idea del libro perfecto como no se lo había conocido antes de el en Inglaterra. Montó en su casa un pequeño taller que casi puede llamarse de aficionado, y en el realizaba todas las etapas del trabajo, destinando a cada uno de sus aspectos el mismo extraordinario cuidado. Su ingenio y dedicación le permitieron producir en su pequeña prensa manual verdaderos tesoros de la tipografía que hoy aprecian los amantes de los libros bellos en todas partes del mundo.

28 febrero, 2013

Impresores notables VI




Caslon. William Caslon (1692-1766) empezó su carrera en Londres como grabador de armas de fuego; luego, se dedicó a la encuadernación y posteriormente, a la fundición de tipos, surtiendo a los principales impresores de su tiempo. En 1720, Caslon diseñó y fundió los tipos para una edición arábiga del Nuevo Testamento. Su hijo y sus nietos siguieron su mismo oficio, como hicieron los Estienne y los Didot.
En 1763, Caslon publicó un libro de muestras de tipos de su diseño y fundición, lo que se justificaba por la enorme aceptación de que gozaba. Entre los tipógrafos existe el lema que reza: “En caso de duda, utilice el tipo Caslon.” Esta recomendación ilustra la gran aceptabilidad de sus diseños para todos los propósitos.

18 febrero, 2013

Impresores notables V




Plantin: Un impresor de grandes logros e igualmente grandes percances fue el francés Christophe Plantin (c. 1514-1589), que empezó como impresor y luego se hizo editor. Publicó obras de considerable merito entre ellas una Biblia en latín, otros textos en griego y latín y un diccionario políglota. Encargó tipos a los mejores fundidores de Europa y en 1567 publicó un libro de muestras tipográficas que da una idea de la envergadura de su negocio. Fue designado “Impresor del Rey de España” y las autoridades eclesiásticas de ese país le encargaron la impresión de muchos libros litúrgicos.
Su obra maestra fue una Biblia políglota, cuyo texto esta distribuido en columnas paralelas de latín, griego, hebreo y caldeo. La publicación de tan monumental obra se demoró varios años, hasta que se produjo un cambio de papa, porque el Rey de España no quería que se publicara sin la autorización de la Santa Sede y el anterior pontífice se oponía a ello. Después de otras demoras ocasionadas por la Inquisición, esta Biblia se publicó en 1580.
La vida de Plantin se conoce con bastante detalle debido a que los manuscritos, prensas y artículos de su pertenencia se conservan en Amberes, Bélgica, donde pasó  la mayor parte de su vida, en un museo que lleva su nombre.
Plantin no hizo ningún aporte destacable al diseño de tipos o al libro mismo; no obstante, fue un editor excepcional, un impresor cuidadoso y concienzudo, cuya filosofía esta resumida en el lema que acompaña la marca tipográfica de su firma, Labore et Constantia. Ciertamente Plantin merece la inmortalidad que su trabajo y su constancia le conquistaron en los anales de la imprenta.

10 diciembre, 2012

Impresores notables IV



Garamond. Otro de los maestros del diseño de tipos fue Claude Garamond (m. 1561): se ocupó de las otras artes relacionadas con el libro, pero en el diseño de nuevos caracteres tipográficos tuvo pocos rivales. Creó diversas clases de caracteres –romano, cursiva y los famosos tipos griegos llamados Grecs du Roi- que se utilizaron en impresiones y sirvieron de modelo a otros diseñadores durante dos siglos. Garamond murió en la pobreza, pero sus tipos se usaron e imitaron en Italia, Francia, Holanda, Alemania e Inglaterra; suele afirmarse que fue él quien, con sus hermosos tipos romanos y cursivos, infligió el golpe de gracia a la letra negra o gótica.

07 diciembre, 2012

Impresores notables III



Estienne. Esta familia de impresores franceses es mas conocida tal vez  por la forma latinizada de su apellido, Stephanus. Henri I Estienne (o Henricus Stephanus), fundador de la dinastía, se inicio en la impresión en 1502, y en los solo ocho años que vivió desde entonces público más de 100 ediciones, entre las que figuran muchas obras de singular belleza. A su muerte, en 1520, la viuda de Estienne se caso con el principal empleado de la firma, Simón de Colines, quien tuvo a su cargo el taller hasta que el hijo mayor del fundador pudo asumir la responsabilidad de dirigirlo.
Una vez en la dirección de la firma, Robert Estienne (1503-1559) compiló diccionarios en latín, griego y hebreo que adoptaron muchas universidades de Europa.
Utilizó  tipos diseñados por Garamond y ornamentos  grabados por Geoffroy Tory, pero se preocupo más por la precisión que por la belleza. Una tradición afirma que acostumbraba colgar pruebas de galera en la ventana de su taller, cercano a la Universidad de Paris y ofrecía una recompensa a quien encontrara un error. Robert fue nombrado “Impresor del rey para hebreo, griego y latín”, reconociendo su erudición. Imprimió muchas ediciones de la Biblia en latín, griego y hebreo e introdujo las divisiones de versículos que todavía se conservaban en las versiones de Douai y del rey Jacobo.
Charles Estienne (1504-1564), hermano de Robert, era medico y docteur-regent de la facultad de medicina de la Universidad de Paris, donde enseñó a innumerables alumnos. Escribió varias obras sobre su especialización que público su hermano, entre ellas, De dissectione partium corporis humani (1548).
Charles Estienne asumió la dirección de la imprenta al trasladarse Robert a Suiza. Publicó una enciclopedia sobre la agricultura, Praedium rusticum (1554) y mereció también la designación de “Impresor del rey”.
Henri II Estienne (c.1528-1598), hijo de Robert, heredó el taller que su padre instalara en Ginebra y, en 1572, después de muchos años de trabajo, imprimió su gran Thesaurus graecae linguae, diccionario de griego que todavía consultan los eruditos en ese idioma.
Robert II Estienne (m. 1571), otro hijo de Robert, recibió asimismo el titulo de “Impresor del rey” al jubilarse su tío Charles.
François Estienne II fue un notable impresor de Paris y Ginebra, y sus descendientes continuaron la actividad tipográfica hasta fines del siglo XVII.

05 diciembre, 2012

Impresores notables II




Aldus Manutius. Conocido también como Aldo, su verdadero nombre era Teobaldo Manucio (1450-1515) y fue realmente uno de los impresores italianos más grandes de todos los tiempos. Utilizó un taller que había pertenecido a Nicolás Jenson y su actividad impresora se caracteriza por las múltiples contribuciones bibliográficas que realizó, entre ellas:
a)      creó nuevos tipos
b)      introdujo el uso de motivos ornamentales
c)      redujo el tamaño de los libros
d)      uso oro en la impresión y decoración de las encuadernaciones
Aldo logró un gran éxito como editor porque tuvo siempre presente al comprador y usuario de sus libros. Aunque era un gran erudito, jamás perdió de vista que la función esencial de un libro es la de ser leído, y su vida y su trabajo reflejan lo que McMurtrie define como “un celo misionero por poner los mejores libros al alcance del mayor numero de lectores”. El ingenio revelado por Aldo para lograr sus objetivos lo identifica como el primer gran editor que creó una fuerte demanda para un tipo de libro enteramente nuevo.
Aldo tenía 40 años  cuando se embarcó en su nueva actividad de impresor, contando para esta novedosa empresa con la esencial ayuda financiera de uno de sus ex alumnos, hijo del príncipe de Capri. Reunió  un grupo de eruditos conocedores del griego y con ellos empezó a imprimir, en ediciones económicas, las importantes obras clásicas griegas que no se habían publicado todavía.
El continuo uso que hacia Aldo de ligaduras para ganar espacio y reducir el costo de sus publicaciones fue criticado en su tiempo como una desfiguración tipográfica monstruosa; pero este recurso le permitió ofrecer a bajo costo y lograr divulgar las grandes obras clásicas griegas que continuó imprimiendo hasta su muerte, y aun inicio un proyecto similar con las obras sobrevivientes de la antigüedad romana. Para poder economizar papel sin tener que recurrir en exceso a ligaduras y contracciones, fundió tipos basados en una letra cursiva usada por los humanistas italianos. Tuvo que afrontar una importante dificultad derivada de la ligera inclinación de las letras hacia delante, característica de esa escritura, que no fue resuelta hasta 1501.
Esta larga serie de ediciones “comprimidas” de obras clásicas latinas eran de tamaño “bolsillo” y de precio accesible; fue muy imitada, señal cierta del éxito que obtuvo la idea original.
Aldo murió en 1515 y su familia continuó su actividad hasta fines del siglo XVI.

03 diciembre, 2012

Impresores notables

Una comparación de los incunables con los mejores representantes de la tipografía de hoy revela a simple vista la evolución de muchas normas durante los 500 años de vida del libro impreso. El progreso hacia una mayor sencillez y belleza se debe al constante trabajo de algunos tipógrafos y editores.
La evolución  de la tipografía no ha sido accidental; su desarrollo es obra de unos pocos impresores gigantes en su arte que merecen especial mención.

Jenson: El primer gran diseñador de tipos (considerado por algunos expertos como el mas grande de toda la historia tipográfica) fue Nicolás Jenson (1420-1480); nació en Francia, pero estableció un taller en Venecia alrededor de 1469. Su fama deriva sobre todo de la belleza de los tipos redondos que diseñó y usó en su taller veneciano en varias ediciones. Estas letras llamadas "romanas", toman su nombre de la ciudad donde fueron fundidas.
Jenson produjo en Venecia una serie de ediciones con fecha de 1470; las primeras eran obras clásicas, pero después diversificó su producción. Las 98 obras que publicó abarcaban una gran parte de la actividad intelectual de su tiempo, aunque predominaban la teología (29) y las obras clásicas (25). Son obras maestras de la tipografía que durante siglos han sido admiradas y consultadas como modelos de belleza y simetría por el diseño de las letras.

30 noviembre, 2012

Tipografía

Definición. La palabra "tipografía" es de origen griego y deriva etimológicamente de typos, tipo, y graphein, escribir.
"Tipografía" es, en cierto modo, sinónimo de "imprenta"; con esa palabra se designa el arte de ordenar y disponer los tipos o caracteres de imprenta para imprimir páginas. Por ende, la tipografía puede considerarse como la parte inicial de la producción de toda clase de impresos.
La tipografía es algo mas que una técnica u oficio; comprende toda una gama de conceptos, tradiciones y costumbres artísticas relacionadas con la impresión. El impresor se ubica en la tradición artística y mecánica de su gremio, pero necesita también una amplia cultura general, porque su misión es interpretar inteligentemente las ideas de cada autor, reflejando con fidelidad el espíritu del mensaje del escritor.
El buen tipógrafo, como todo artista, atiende diversas consideraciones de estética, simetría y buen gusto orientadas siempre con sentido común. El buen impresor procura no distraer del texto al lector, pues el objeto que persigue la tipografía es la utilidad y no la ornamentación.

Litton, Gaston
Del Libro y su historia.
Bowker Editores Argentina S.A. 1971

28 noviembre, 2012

El Arte de la Tipografía

Los primeros impresores prestaron muy poca atención al diseño de los tipos que utilizaban; su propósito era imprimir y vender publicaciones que se parecieran lo mas posible a los libros manuscritos, pero utilizando medios mecánicos que hacían el trabajo mas rápida y económicamente. Los tipos empleados en los primeros libros impresos no exigieron, en realidad diseño alguno; eran, apenas, copia de diversos modelos caligráficos.
Douglas C. McMurtrie, autoridad que ha estudiado y publicado extensamente sobre la materia, afirma: "La falta de buenos tipos hace imposible la producción de libros hermosos. Para producirlos se requiere algo mas que tipos bien diseñados, pero un buen tipo es el sine qua non de las impresiones mas brillantes."
En la evolución normal de la tipografía, era inevitable que algunos fundidores de tipos dejaran de interesarse por las imitaciones de determinados estilos de escritura manual y prestaran atención al diseño armónico de tipos basados en los elementos con que se realiza la impresión: el acero de los punzones, la tinta y el papel.

Litton, Gaston
Del Libro y su historia.
Bowker Editores Argentina S.A. 1971

16 abril, 2012

Proceso de Canonización de San Vicente Ferrer


Concluye después de 8 años en Valencia la transcripción
y traducción del proceso de canonización de San Vicente Ferrer

Cinco dominicos finalizan el trabajo en el que se citan 860 milagros y 400 testigos


VALENCIA, 12 ABR. (AVAN) .-
Religiosos dominicos, integrantes del Instituto Histórico de la provincia dominicana de la antigua Corona de Aragón, han concluido, después de ocho años de trabajo, la transcripción latina y traducción al castellano del manuscrito conservado en Valencia del proceso de canonización de San Vicente Ferrer (Valencia, 1350- Vannes, Francia, 1419), cuya fiesta se conmemora el próximo lunes.

San Vicente Ferrer fue canonizado el 29 de junio de 1455 por el papa Calixto III, también valenciano, quien siendo niño y cuando se llamaba Alfonso de Borja, conoció al santo valenciano y escuchó de él, incluso, la profecía en la que le predijo que alcanzaría el papado y luego le canonizaría.

El proceso de canonización de San Vicente Ferrer cita testimonios de más de 400 testigos, así como más de 860 milagros atribuidos a la intercesión del santo valenciano, numerosos documentos notariales y, además, recoge, fundamentalmente, la “vida cotidiana y predicaciones del santo en sus dos últimas décadas de vida”, según ha indicado a la agencia AVAN el responsable de la investigación, el historiador dominico Alfonso Esponera.

Cuando fue canonizado San Vicente Ferrer, Calixto III mandó que las actas del proceso se guardasen en Roma, de donde desaparecieron en 1527. Sin embargo había una copia en la ciudad italiana de Palermo, que hoy todavía se conserva, y de la que en 1572 se hizo otra para Valencia, en 1577 una tercera, para San Luis Bertrán y en 1590, otra más para el sacerdote Vicente Justiniano Antist. Este último manuscrito, que ha sido el ahora transcrito y traducido, se conserva hoy en la Universitat de Valencia donde permanece desde la desamortización de Mendizábal en 1836, cuando le fue retirada a los dominicos de Valencia su propiedad.

El manuscrito de Valencia cuenta con 308 ´hojas útiles´, “con letra humanística cursiva, y la gran mayoría escritas para ambas caras -unas 39 líneas en cada una- y en la mayoría de ocasiones sin puntos y aparte y con las abundantes abreviaturas habituales”, según Esponera. Tiene notas al margen de otra mano, “con toda probabilidad del mismo Antist” y, entre otras peculiaridades, “parece más que copiado, dictado; sin mucho conocimiento del latín pues hay malas concordancias, o grafías que responden a la fonética, aunque quizá se deba a la copia tan exacta del original”, ha explicado el historiador dominico.

Además, el manuscrito está redactado en un latín bajomedieval, con expresiones arcaicas y neologismos de las nacientes lenguas romances.

La próxima edición de los trabajos incluirá la transcripción del latín y un libro con la traducción al castellano “que ha sido la parte más complicada y extensa de realizar” ya que “los términos en latín eran legibles” pero el contenido “muy técnico con abundantes documentos notariales”, ha añadido.

Desde que comenzaron los trabajos en 2004, se ha empleado material estudiado por el dominico Adolfo Robles y han intervenido también los religiosos Vicente Forcada, Sebastián Fuster, Argimiro Velasco y Alfonso Esponera.

Todo el trabajo realizado, que comenzó en 2004 con la concesión de una beca trianual ofrecida por del Ayuntamiento de Valencia a través de la Junta Central Vicentina, será entregado a la propia Junta Central Vicentina con el fin de que, “como es habitual, remita el material al Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Valencia”, ha señalado Esponera.

Archidiocesis de Valencia
Jueves 12 de Abril de 2012



30 marzo, 2012

Haya libro de razón donde se escrivan las escrituras que se sacan del Archivo....

Valencia (Archidiócesis. Sínodo (1675)
Constituciones sinodales del Arçobispado de Valencia / hechas por ... Pedro de Urbina, Arçobispo... de Valencia... ; en la Sinodo que celebró en dicha Ciudad en 22 de abril de 1657
En Valencia : por Bernardo Nogues, 1657 ( en casa de los herederos de Chrysostomo Garriz)






29 marzo, 2012

El Diablo predicador.

Publicado en "Floresta Patriótica" 13 de junio de 1820





05 diciembre, 2011

Que razón tenía Ruskin

"Todos los libros pueden dividirse en dos clases; libros del momento y libros de todo momento"
John Ruskin*


*John Ruskin (Londres 1819 - Brantwood 1900) fue un escritor, crítico de arte y sociólogo británico, uno de los grandes maestros de la prosa inglesa.