09 abril, 2007

La imprenta en España

Varias ciudades se disputan el haber sido la cuna del primer libro impreso español, pero se acepta generalizadamente que el primer impresor español fue Juan Párix de Heidelberg en un pueblo de Segovia, Aguilafuente. Juan Párix fue llamado por el Obispo Juan Arian Dávila. El impresor se estableció en Segovia hacia 1472, donde imprimió al menos ocho libros hasta 1474 ó 1475 Podemos, por tanto, afirmar que el primer libro impreso en España fueron las actas de un Sínodo celebrado en Agulilafuente y que es conocido como El sinodal de Aguilafuente. Fue impreso hacia 1472.
En Barcelona y Zaragoza se establecieron otros impresores.
Los incunables: Los libros incunables son aquellos que se imprimen desde la invención de la imprenta, en 1450 hasta el año 1501. Están por tanto en los primeros años de la imprenta, en la cuna de la imprenta incunabulum. Los incunables tratan de imitar los manuscritos, por ejemplo se dejan huecos para las ilustraciones, para las orlas y para las iniciales.
[En el año 1472, la villa segoviana de Aguilafuente fue testigo de un Sínodo que organizó el inquieto obispo de Segovia, monseñor Juan Arias Dávila. Poco tiempo después, el primer libro impreso en España recogía los resultados de esta Asamblea. Y es que el obispo Arias, movido por el deseo de formar al clero de su diócesis, decidió llevarse de Roma al impresor alemán Juan Párix, al que se considera autor del Sinodal de Aguilafuente, que recoge las conclusiones de aquella reunión, y de, al menos, otros siete libros más].

La Biblioteca Ambrosiana


La Iglesia Católica, celosa de la cultura, hasta el fuego del 1943 que destruyó 55.000 preciosos volúmenes, guardó allí las primeras ediciones de Kepler y de Galileo, los diálogos sobre el arte poética del Tasso, el vocabulario de la Crusca pertenecientes a Federico Borromeo (Cardenal y Arzobispo de Milán 1564 + 1631), varias obras de Cartesio y tantísimos clásicos.

La Biblioteca Ambrosiana de Milán-Italia, fue fundada en el 1609 por el Cardenal Federico BORROMEO, primera en Italia abierta al público y una de las más importantes del mundo. Tiene un patrimonio de cerca de 700.000 volúmenes estampados, de los cuales mas de 10.000 del ‘500, poco menos de 3.000 incunables (los libros entre el 1450 y el 1500, cerca de 30.000 manuscritos que van del siglo V al siglo XVIII. Entre estos, está el célebre «Codice Atlantico» de Leonardo, el Virgilio de Tetrarca, autógrafos del Boccacccio, Ariosto, Galileo, Beccaria, Manzini. El bombardeo del 15-16 agosto del 1943 destruyó 55.000 volúmenes editados en buena parte en el XVI y el XVII. El prefecto que la dirige desde el 1989 es Monseñor Gianfranco RAVASI, notísimo biblista y teólogo de la Iglesia Católica.