09 noviembre, 2007

El libro segun Luca da Penne.


Es el libro la luz del corazón, espejo del cuerpo, maestro de las virtudes, expulsor de los vicios, corona de los prudentes, diadema de los sabios, gloria de los buenos, honra de los eruditos, compañero en el viaje, amigo en casa, colocutor y confabulador del que calla, socio y compañero del que preside, vaso lleno de sabiduria, caja de olores de la elocuencia, huerto lleno de frutos,prado señalado de flores, principo de la inteligencia, repuesto de la memoria, muerte del olvido, vida del acuerdo, llamado, corre; mandado, se apresura; siempre esta pronto, jamas inobediente; preguntado, al punto responde; ingenuo consejero; no adula, no habla para complacer; a nadie perdona, porque a nadie teme; en nada miente, porque nada pide; jamas le molestas, aunque a ti te de molestia; revela los arcanos, aclarece lo oscuro, asegura lo incierto, resuelve lo perplejo; defensor contra la adversa fortuna, moderador de la favorable, aumenta las riquezas, evita la ruina; pozo inagotable, tesoro inmenso, erario inacabable, paraiso en donde no te pueden arrojar, sino cuando quisieres; amenidad fructifera de que puedes gozar mientras quieras; maestro agradecido, que te hace sabio si te halla ignorante, etcétera.

Luca da Penne (Penne, 1325 – 1390?) Jurista italiano.

08 noviembre, 2007

Literatura, educación y bibliotecas romanas.

Se llamaba biblioteca a una colección de libros o al lugar que los contenía. Ptolomeo Filadelfo estableció en Alejandría la primera biblioteca celebre , y se componía de 700.000 volúmenes, junto a la biblioteca había un edificio llamado Museo, colección de objetos relativos a las artes y ciencias (id est, domicilium vel templum Musis dedicatum), destinado para una academia o sociedad de sabios que se mantenía a expensas del estado.
Asinio Polión formó el primero en Roma una biblioteca publica, situada en al atrio del templo de la Libertad sobre el monte Aventino. Augusto estableció después dos bibliotecas mas; pero la principal de todas las de Roma era la biblioteca Ulpiana fundada por Trajano. Muchos particulares poseían bibliotecas o librerias considerables, especialmente en sus casas de campo. Las bibliotecas estaban adornadas con estatuas y cuadros, y con los retratos de los sabios y hombres de ingenio. Los libros se hallaban ordenados y numerados en armarios o estantes colocados a lo largo de las paredes y estas y los techos con adornos de vidrio.

Alejandro Adam.
Tratado de las Antigüedades Romanas. Madrid; Imp. De Miguel de Burgos; 1828