29 diciembre, 2007

Penuria de libros...

Cárcel, Martín de la
Exposición sobre el Psalmo XLIIII. Que comienza Eructavit cor deum. Del Presentado F. Martín de la Cárcel, de la Orden de Predicadores.
Dirigida a D. Alonso Lasso Cedeño, Arçobispo de Caller, Primado de Cerdeña, y Córcega, Vexiliario de la S.I.R. y del Consejo del Rey N.S. & con licencia.
En Caller, por Martín Saba, MDC.
1 vol. 8º, 14 p.; 891 p.

En la epístola al lector se lee lo siguiente:… sale en lengua castellana porque sea el libro mas comun, y puedan entretenerse un rato todos los no latinos y aficionados a leer, que no lo pudiendo hacer por la penuria de libros que hay en aqueste Reyno, emplean muchos ratos en ocio, y aun a vezes en dañado negozio.



vexillarius,i: Significado: portaestandarte
sustantivo de la 2ª Declinación

27 diciembre, 2007

AMENAZAS II

El nombre de mi dueño puedes verlo aqui,
Cuídate, entonces, de robarme a mi;
Porque si lo haces, sin dilacion
Pagarás con el cuello mi desaparición.
Mira mas abajo y la imagen veras
De la horca de donde colgarás
Toma buena nota y contente,
No sea que por ese arbol ¡muy alto trepes!


Amenaza escrita en un libro renacentista.

Estragos de la luxuria.....

Estragos de la luxuria, y sus remedios, comforme a las divinas Escrituras, y Santos Padres de la Iglesia. Obra posthuma del M.Y.V.P. Fr. Antonio Arbiol, Lector jubilado, Escritor publico, Calificador del Santo Oficio, y Obispo electo de Ciudad-Rodrigo, &c.
La saca a luz el R. P. Fr. Geronimo Garcia, Lector Jubilado, Calificador del Santo Oficio, Examinador Sinodal del Arzobispado de Zaragoza, &c. Y la dedica a Nuestra Señora del Pilar. Corregido y enmendado en esta ultima impresion.
Madrid: MDCCLXXXVI. En la Imprenta de Alfonso Lopez, calle de la Cruz, donde se hallará. Con las licencias necesarias.

21 diciembre, 2007

Amenazas para los ladrones de libros I

Para aquel que roba, o pide prestado un libro y a su dueño no lo devuelve, que se le mude en sierpe la mano y lo desgarre. Que quede paralizado y condenados todos sus miembros. Que desfallezca de dolor, suplicando a gritos misericordia, y que nada alivie sus sufrimientos hasta que perezca. Que los gusanos de los libros le roan las entraña como lo hace el remordimiento que nunca cesa. Y que cuando, finalmente, descienda al castigo eterno, que las llamas del infierno lo consuman para siempre.

Amenaza de la biblioteca del monasterio de San Pedro en Barcelona.

20 diciembre, 2007

Matilde de Artois


En el siglo XIV, la Condesa Matilde de Artois viajaba siempre con su biblioteca guardada en grandes bolsos de cuero, y durante las veladas una dama de compañia le leia algun libro, dependiendo del dia eran obras entretenidas, filosoficas o de tierras incognitas como el libro de los Viajes de Marco Polo.


Matilde de Artois (1268- Paris 1329). Era hija de Roberto II de Artois y de Amicie de Courtenay. Se casó con Otón IV Conde Palatino de Borgoña.

19 diciembre, 2007

Libro del agrado.

Eijoecente, Luis de
Libro del agrado, impreso por la virtud en la imprenta del gusto, á la moda, y al ayre del presente siglo. Obra para toda clase de personas, particularmente para los Señoritos de ambos sexos, Petrimetres, y Petrimetras:
Dedicado á la mas Augusta, Excelsa, y Magestuosa DIOSA CIBELES.
Con Licencia Barcelona; Por la Viuda Piferrer, véndese en su Librería administrada por Juan Sellent.
1782?


PROLOGO, y argumento de la obra.
Este papel lo reconoció en principios de Enero de mil setecientos ochenta y dos un eruditísimo, y docto Varón, a quien la modestia, y religiosidad del claustro no permite nombrar: leyólo con gusto; y con sinceridad manifestó su dictamen por escrito, celebrando las especies chistosas, y sales oportunas, con que se halla sazonado. Desde este examen a lo menos (quando no algunos años antes) debió correr en el publico baxo de otro titulo, y en cuerpo menos especifico; pero lo estorbaron algunas circunstancias, y casos inopinados. La inacción dio motivo a que (obtenida ya la licencia del Consejo para su impresión) otro con menos examen lo publicase incompleto baxo de su epígrafe primitivo, y original: por consiguiente hubo necesidad de ocurrir de nuevo al Consejo para la habilitación de con que sale purificado. También me retraxo a darlo a luz de antemano el conocimiento de que la critica juiciosa pide mucho tino mental, y aun verbal, y una pluma muy ajustada, para no rozarse en puntos importantes, que a primera vista no lo parecen. Los de que trataba en aquella época, y otros que han ocurrido hasta la presente, exigían tocarse con la mayor delicadeza posible, y decorarlos con el buen gusto, para no hacer ridícula su invención, ni fastidiosa la combinatoria de ideas en su lectura. En ella hallará V. bien ordenados, y divertidos pasages del día, pensamientos chistosos, y un conjunto de sales graciosas a la moderna, para regocijar algún rato el animo. Y si V. suelta los diques a la imaginación, tocara también, que el alto grado de luxo por seguir las modas nos arrastra precipitadamente; pero que al fin la virtud reprime nuestras costumbres, consigue triunfos sobre el vicio, y espera completar sus victorias por medio de la aplicación a las artes, y las ciencias. Vale.

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p.12-13
Las obras a buena cuenta no son mas excelentes que los Autores que las componen; y nadie ignora, que estos mismos Autores son bien recibidos, aun quando no se presentan del color de la moda. A la impresión debe imitar la enquadernacion. ¿Y qual es la enquadernacion de moda? Todo libro tiene al presente su cercenadura dorada, o a lo menos marmoleada, y la cubierta no puede pretender otros colores, que el roxo, el verde, o el azul. Seria echar a perder una librería, si se introduxesen en ella volúmenes enquadernados como se hacían en los tiempos pasados. Virgilio no debe parecer ya empergaminado. Se estiman mucho mas las locuras del joven Lazarillo de Tórmes, y de Guzmán de Alfarache con pulido infelice, que las obras de Don Quixote en badana o becerro. Aseguro la venta a todo impresor, que sepa renovar los titulos de los hombres viciosos, y reimprimirlos en pajizo o pardo morado: ganara mucho mas que si tuviera a Bacon, Copérnico, Locke, Tolomeo, y Neuton. No se juzga ya sino por el aforro, y no se profundiza de otro modo, sino en quanto parece, que no hay mas que los sentidos que obren.

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p. 19
Quisiera yo que en cada abanico se pintase un libro, en donde se escribiesen todos los extractos de los que al presente se imprimen. Las Damas, que no tienen de leer, y que aprecian tanto hablar en ciencias y literatura, habrían hallado el modo de brillar, y de instruirse refrescando sus hermosas caras.

18 diciembre, 2007

Protección de los derechos del impresor en 1595

DON Philippe por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de Aragon, de las dos Sicilias, de Hierusalem, &c.

DON Beltran de la Cueua, Duque de Alburquerque, Marqs de Cuellar, Conde de Ledesma, Lugarteniente y Capitan general por su Magestad en el presente Reyno de Aragón. Al amado y fiel de su Magestad Angelo Tabano mercader de libros vezino de la Ciudad de Çaragoça. Por quanto por vuestra parte se nos ha suplicado os diessemos licencia para imprimir y vender y hazer imprimir y vender un libro intitulado, Historia delos vandos de los Zegries y Abencerrages, compuesto por Gines Perez de Hita vezino de la ciudad de Murcia, el qual ha sido visto y examinado por el Ordinario de Çaragoça, y por personas de letras de sciencia y consciencia a quien lo ha remitido y aprobado por ellas. Por tâto por tenor de las presentes os damos y concedemos licencia permisso y facultad, para q vos o quien vuestro poder tuviere y no otra persona alguna, podays imprimir y vender y hazer imprimir y vender el dicho libro y todos los cuerpos que quisieredes en una o mas vezes: con esto que en el principio de cada uno dellos seays tenido y obligado inferir y poner esta nuestra licencia. Mandando a quelesquier Iusticias, Bayles, Iurados, y otros quelesquiere Officiales mayores y menores, vassallos y subditos de su Magestad en dicho Reyno, que no os lo impidan ni estorven, impidir ni estorvar hagâ en manera alguna: y que nadie lo pueda imprimir ni vêder en dicho Reyno de Aragón, sin orden vuestra por tiempo de diez años, del de dia de oy contaderos (atento que es libro que nuevamente se imprime) si la gracia de su Magestad les es cara, y en su yra e indignacion, y en pena de mil florines de oro de Aragon, de los bienes de los contravinientes irremissiblemente exigideros y a los Reales Cofres aplicaderos dessean no incurrir: y a mas desto los que lo imprimierê sin orden o licencia vuestra, tengan perdidos los moldes y todos los cuerpos que huvieren impresso, y incurran en otras penas por Fuero estatuydas.
Dat. En Çaragoça, a seys dias del mes de Setiembre, del año del Nacimiento de nuestro Señor Iesu Christo, de mil quinientos noventa y cinco.
El Duque de Alburquerque, Lugarteniente y Capitan general.

V. Ram. Regens.
Dns. Locumten.gnalis mandavit mihi
Ioanne Escartin, visa per Ram Regenté.


Historia de los vandos de los zegries y abencerrages caualleros moros de Granada, de las ciuiles guerras que huuo en ella y batallas particulares que huuo en la Vega entre moros y christianos, hasta que el rey don Fernando Quinto la gano / Agora nueuamente sacado de vn libro Arauigo, cuyo autor de vista fue vn Moro llamado Aben Hamin... Tradvzido en castellano por Gines Perez de Hita
En Çaragoça : Impresso en casa de Miguel Ximeno Sanchez, 1595
[8], 307 f. : grav. ; 8º (16 cm)

17 diciembre, 2007

Adriano


Articulo CXIV. Fábricas de Adriano en Roma.
Adriano hermoseo la ciudad de Roma;.... abrió una biblioteca publica en el Capitolio...
Pág. 166

El Emperador Adriano... tenia allí mismo en su compañía a los hombres mas insignes en todo genero de artes y ciencias, entre los quales, lograba muy distinguido lugar Lucio Julio Vestino, que había sido su Ayo en la niñez, como consta en una lapida griega, y era entonces su Secretario, Presidente del Museo, y de las Bibliotecas.
Pág. 167

Historia critica de España y de la cultura española compuesta en italiano y en español por D. Juan Francisco de Masdeu Barcelonés, Tomo VII. ESPAÑA ROMANA. Libro Segundo. España Romana baxo el Imperio.
En Madrid. Por Don Antonio de Sancha. Año de M.DCC.LXXXIX.
Se hallara en su librería en la Aduana Vieja.

14 diciembre, 2007

Arni Magnusson (1663-1730)


Se le considera uno de los coleccionistas de libros mas importantes del mundo.
Héroe islandés nacido en 1663, con cerca de veinte años marcho a Copenhague a estudiar, y debido a su tesón se convirtió en ayudante de Thomas Bartholin, anticuario real en 1684.
En 1701 Magnusson ya era catedrático de historia de la Universidad de Copenhague, pero él dedico su vida a buscar obras sobre la cultura de Islandia por muchos países, hasta su muerte en 1730.
Consiguió reunir copias de las principales Sagas islandesas. Desde 1697 era secretario de los archivos reales daneses.
Su colección de objetos era enorme para la época, unos 2.500, de los cuales 200 eran Sagas, documentos y cartas, 5.500 diplomas y 10.400 apógrafos*.
El día 20 de octubre de 1728 se declaró un incendio que arrasó la ciudad de Copenhague en tres días, llegando a la colección de Arni, que salvo muchos manuscritos, pero no pudo evitar que los impresos y papeles ardieran. Un libro muy importante que desapareció entre las llamas fue el “Breviarium Nidarosiense” el primer libro impreso en la localidad de Hoolum en el siglo XVI. También fue pasto de las llamas la biblioteca de la Universidad y Magnusson en un gesto que le honra, lego lo salvado por él a la Universidad.

*Del lat. apogrăphum, y este del gr. ἀπόγραφος, transcrito).
1. m. Copia de un escrito original.

13 diciembre, 2007

Decia Erasmo



“Nunc adeamus bibliothecam, non illam idem multis instructam libris, sed exquisitis”.

Erasmus, Colloquia familiaria: XVI. Convivium religiosum

Regla de San Benito


En la mesa de los hermanos no debe faltar la lectura. Pero no debe leer allí el que de buenas a primeras toma el libro, sino que el lector de toda la semana ha de comenzar su oficio el domingo. Después de la misa y comunión, el que entra en función pida a todos que oren por él, para que Dios aparte de él el espíritu de vanidad. Y digan todos tres veces en el oratorio este verso que comenzara el lector: “Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciara tus alabanzas”. Reciba luego la bendición y comience su oficio de lector. Guárdese sumo silencio, de modo que no se oiga en la mesa ni el susurro ni la voz de nadie, sino sólo la del lector. Sírvanse los hermanos unos a otros, de modo que los que comen y beben tengan lo necesario y no les haga falta pedir nada.

La Regla de San Benito, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1993


San Benito, Abad, patrono de Europa Nació en Nursia, región de Umbría, hacia el año 480. Después de haber recibido en Roma una adecuada formación, comenzó a practicar la vida eremítica en Subiaco, donde reunió a algunos discípulos; más tarde se trasladó a Casino. Allí fundó el célebre monasterio de Montecasino y escribió la Regla, cuya difusión le valió el título de patriarca del monaquismo occidental. Murió el 21 de marzo del año 547.

12 diciembre, 2007

La biblioteca de San Pacomio

En los primeros siglos del cristianismo tambien abundaba el robo de libros, ante este problema el monje copto Pacomio, que habia montado una biblioteca en su monasterio de Tabennisi (Egipto) en las primeras decadas del siglo III, hacia todas las noches un registro del inventario para asegurarse de que todos los libros habian sido devueltos.

Pacomio nació en la Tebaida en el 292 y murió en el monasterio de Tabennisi en el 346.

11 diciembre, 2007

Louise Labé


Louise Labé (Lyon, 1516-Parcieux-en-Dombes, Francia, 1565) nacida en Lyon en donde era conocida por sus talentos ademas de por su belleza. Era diestra en ejercicios militares y en los juegos, ademas de una gran amazona, famosa como interprete de laud y como cantante.

Pero tambien como escritora, nos ha dejado un volumen publicado por Jean deTournes en 1555, que contenia una “Epistola dedicatoria”, una obra de teatro, tres elegias, y veinticuatro sonetos. Junto a estos se imprimieron unos poemas escritos por otros poetas en su honor. Esta obra esta dedicada a otra mujer de letras de Lyon, mademoiselle Clémence de Bourges.

La biblioteca de Louise contenia obras en español, italiano, latin y frances.

10 diciembre, 2007

Inspección y clausura de libros prohibidos.

Francisco Fabian y Fuero

El 7 de mayo de 1792, por la mañana, en virtud de ciertas confidencias hechas al arzobispo don Francisco Fabián y Fuero, se presentaba en la Biblioteca de la Universidad, comisionado por aquella autoridad eclesiástica, el canónigo don José Roa, con facultades para la inspección y clausura de los libros prohibidos que en ella hubiese. Le acompañaba el doctor Esclapés, bibliotecario arzobispal, y un escribano de la curia.
Requerido el bibliotecario, doctor Mascarós, le notificaron el edicto del arzobispo, donde decía habérsele manifestado “que indistintamente se hallaban colocadas al lado de las obras de los Santos Padres las de los perversos heresiarcas...” y que “por la poca discreción de los Bibliotecarios jóvenes, por no decir muchachos, había sucedido mas de una vez franquear la lectura de dichos libros a los estudiantes sin saber los mismos bibliotecarios si estaban o no prohibidos y sin averiguar si los que los piden tienen licencia para leerlos”.....
Después de la notificación al bibliotecario, dispuso el canónigo Roa se fueran examinando detenidamente todos los volúmenes. Aquellos que se juzgaba prohibidos eran separados de los demás y puestos, amontonados unos sobre otros, en una estantería que se había vaciado previamente para este fin, por no haber pieza o cuarto donde poderlos guardar y tenerlos aparte. Colocado un lienzo en el interior de los enrejados de aquella estantería se cerró con llave, de la que se hizo cargo el canónigo, se sellaron además sus puertas con las armas del arzobispo y quedaron aseguradas por fuera mediante dos varillas de hierro sujetas a los extremos con candados.
Termináronse estas operaciones a las nueve y media de la noche. En la puerta de la biblioteca quedaba fijado el edicto del arzobispo, cuya parte dispositiva decía así: “Mandamos bajo pena de Excomunión Mayor que se retiren, ante todas las cosas, de la publicidad en que están todos los mencionados libros de los Heresiarcas y Libertinos y damos nuestra comisión al Dr. D. José Roa, Canónigo, Vicecanciller de dicha nuestra Universidad, para depositarlos y cerrarlos en una estancia segura de la propia Universidad, anotando cada uno de los que se depositan y especificando el modo en que se hallaren; que cada uno de los Bibliotecarios nos presente inmediatamente las licencias que tenga para leer libros prohibidos, que nadie lo impida, pena de la misma Excomunión, y que para que conste y no pueda alegarse ignorancia se fixe esta Decreto a la puerta y hecho que sea se haga presente a S.M. Dado en este Lugar de Godella a 6 días del mes de mayo de 1792.- Francisco, Arzobispo de Valencia.
En virtud de lo que disponía este edicto, hizo entrega el bibliotecario al canónigo Roa de su licencia y de la que tenia la biblioteca para leer libros prohibidos. La del bibliotecario, dada en Madrid a 21 de marzo de 1789, decía: “Concedemos al suplicante nuestra facultad y licencia para que durante su actual empleo de Bibliotecario Mayor de la Librería publica de la R. Universidad de Valencia pueda leer todos y qualesquiera libros prohibidos por el Santo Oficio que hubiere en ella con tal de que sea dentro de la misma.- Agustín, Obispo de Jaén, Inquisidor General”. La de la Biblioteca de la Universidad, concedida a petición de don Francisco Pérez Bayer, la autorizaba para adquirir todo genero de libros prohibidos “con tal que se coloquen en estantes separados con el rótulo encima (si fuere dentro de ella) o en alguna otra pieza distinta de la misma.”

07 diciembre, 2007

A MON LLIBRE




A MON LLIBRE.

Pobre llibret, que guardes en tes fulles
Los sentiments més fondos del meu cor,
Com guarda d’un sant mártir les despulles
Lo reliquiari d’or!

¡Pobre llibret, hon cendres y paveses
Ma ya apagada inspiració deixá,
Com deixa en niu dessert plomes despreses
L’aussell que se envolá!

¡Pobre llibret, que vas á mans estranyes,
Como la mústiga flor que ‘l vent s’en du!
¡Quí sab, fill de mon seny y mes entranyes.
Lo que será de tu!

De mon matern parlar, que ‘l mon oblida
¿Serás l’últim ressó, vuit y desfet,
Ó espurna que li done foch de vida?
¡Quí ho sab, pobre llibret!

¿Quí sab, quí sab si les passades glóries
Que afanyós cantes tu, renaixerán?
¿Quí sab si en negre doll eixes memóries
Los temps engolirán?

Tu vols ser profecía y remembransa,
Prech del sepulcre y despertar del morts;
Y el sonriure has mesclat de la esperansa
Als gemechs dels recorts.

Eixe Llátcer que crides en la fosa,
¿Está per sempre mort ó está dormit?
¿Es ton cantar, pera ell, veu miraclosa
Ó inutil, perdut crit?

Complix ta lley y lo demés no importa,
Tot seguix en la terra sa corrent;
Sigues viva llabor ó fulla morta,
Vola hon te porte ‘l vent.

Vola á la vila, al camp, á la montanya,
Allá hon resone nostre dols parlar,
Al palau noble, y á la humil cabanya,
Y al temple secular.

Vola com l’ oronell d’ ales lleugeres,
Que busca sens recel lo niu d’amor;
Y si ductós algú pregunta quí eres,
Contéstali sens por:

“Fill soch y hereu d’ una reyal princesa,
Y vaig buscant lo ceptre que pergué:
Tinch lo cor en la triple flama encesa
De Pátria, Amor y Fe.

“Vinch á parlarte de les teves coses;
Y com pregó ben clar del meu sentit,
Porte les Quatre Barres sanguinoses
Y el Rat-Penat al pit.,,

Demprés, pobre llibret, que aixó li digues,
Calla, a Deu encománat, y ell fará
Que á parar vajes á les mans amigues
De algun bon valenciá





“Llibret de versos” Teodoro Llorente.
Valencia; Teodor Llorente y Cª. Editores; 1884

06 diciembre, 2007

Sexto Abecedario de los divinos Cantares.

Amor, mis pechos te dare en al campo.
Cant.7.Ver.12.
Besame amor, con beso de tu boca.
Cant.1.Ver.2.
Con su diestra, mi amor quiere abraçarme.
Cant.2.Ver.6.
Diganle que de amor estoy enferma.
Cant.5.Ver.8.
Entrome el Rey al intimo aposento.
Cant.1.Ver.4.
Flor del campo es mi amigo, y todo amable.
Cant.2.Ver.1. y . Cant.5.Ver.16.
Grandes gustos Rey tuve en tu bodega.
Cant.2.Ver.4.
Hermoso eres amor, ruvio, y muy blanco.
Cant.1.Ver.16. y . Cant.5.Ver.16.
Imita a la cabra, Esposo buelve.
Cant.2.Ver.17.
La camilla florida, Esposo aguardo.
Cant.1.Ver.16.
Manoxico de myrrha entre mis pechos.
Cant.1.Ver.13.
No dexare a mi bien, pues ya le tengo.
Cant.3.Ver.4.
O si te hallare fuera, y te besasse.
Cant.8.Ver.1.
Para mi tu, yo para ti mi vida.
Cant.2.Ver.16.
Que tal viene mi amor saltando montes.
Cant.2.Ver.8.
Rey, tus pechos, mejores son que el vino.
Cant.1.Ver.2.
Salid Damas vereys mi Rey pacifico.
Cant.3.Ver.11.
Traeme en pos de ti, y correremos.
Cant.1.Ver.3.
Vamos amor al monte de la myrrha.
Cant.4.Ver.6.
Xara ardiente es tu boz que me derrite.
Cant.5.Ver.6.
Yo te desperte Dios baxo el mançano.
Cant.8.Ver.5.
Zeloso amor, tras la pared que miras.
Cant..Ver.9.


Vida del Venerable siervo de Dios N.P.M.F. Ivan Sanz, del Orden de nuestra Señora del Carmen. Escrita por el P. Presentado Fr. Iuan Pinto de Vitoria. Letor de Theologia en el Carmen de Valencia.....
En Valencia, en casa de Iuan Chrysostomo Garriz, junto al molino de Rovella, 1612.

05 diciembre, 2007

Gian Vicenzo Pinelli

Humanista nacido en Nápoles en 1535 y muerto en Padua en 1601, fue un erudito, con conocimientos de botánica, de música, e incluso de óptica (dicen que debido a un accidente siendo niño perdió la visión de un ojo y desde entonces utilizaba unos lentes de color verde, lo que le hizo interesarse por mejorar los métodos de visión) además de coleccionar instrumentos científicos. Tuvo una de las mayores bibliotecas privadas de la época, se estima que poseia 8.500 volúmenes impresos y cientos de manuscritos.
A su muerte la biblioteca fue repartida entre la Biblioteca Marziana de Venecia, y la Ambrosiana de Milán (para esta biblioteca fue el Cardenal Federico Borromeo el que compro mas de 800 manuscritos, que llenaron 70 cajas, en el año 1609), y hoy en día se conservan algunos de sus manuscritos en la Biblioteca Vaticana e incluso en la Biblioteca Nacional de Francia.
Hay una historia curiosa referente a esta biblioteca, según Charles Schefer la colección se traslada a Nápoles en tres barcos y cuando se encontraban entre Venecia y Ancona , fueron asaltados por piratas turcos, que secuestraron los barcos y hundieron uno que transportaba 33 cajas de libros. según se dice luego se rescataron 22 cajas y 11 se perdieron, sus herederos lo almacenaron todo y con posterioridad lo vendieron.

Sala di lettura, tavola in Guida della Biblioteca Ambrosiana di Luca Beltrami, Milano

04 diciembre, 2007

Modo de hacer la guerra felizmente......

Dispvta política, qve consta de seis oraciones, en qve se trata como se ha de hazer la guerra felizmente, escritas en lengua Latina el año de 1630. por Nicolás Vernuleyo, Coronista de la Cesárea Magestad, y Católica, y Maestro de buenas letras en la Academia de Lobaina./ Traduzidas en castellana, y ilustradas con algunas alabanças del Rey nuestro señor, por el Doctor don Iuan de Quiñones, Cavallero del Abito de Santiago, del Consejo de su Magestad, y su Alcalde de C[...] y Corte mas antiguo.
Dedicadas al Serenissimo Príncipe de las Españas Don Baltasar Carlos de Austria nuestro señor.
Con Priuilegio en Madrid, Por Catalina de Barrio, Año de 1644.


SVMA DEL PRIVILEGIO.
El Doctor don Iuan de Quiñones, Cauallero del Abito de Santiago, del Consejo de su Magestad, y su Alcalde de Casa y Corte mas antiguo, tiene priuilegio para imprimir por diez años la traducción de la Disputa Política, que côsta de seis oraciones, en lengua Latina, que compuso Nicolás Vernuleyo, como consta de su original, q es fecha en Fraga a 25. días del mes de Iunio de 1644. años.


ORACION I.
La causa de la guerra ha de ser justa en primero lugar.

ORACION II.
Es necessario maduro consejo, y pedir a Dios continuamente su diuino auxilio para que suceda bien la guerra.

ORACION III.
Para que la guerra suceda felizmente se ha de guardar seueramente la disciplina militar, y pagar puntualmente a los soldados el sueldo.

ORACION IIII.
El buen Capitan de la guerra es grande instrumento para la felicidad della.

ORACION V.
La guerra para que sea feliz se ha de hazer en el campo enemigo.

ORACION VI.
Para que la guerra se haga felizmente, el enemigo sea uno solo, y no se menosprecie. Sepanse sus consejos, y conciliense los vezinos.

03 diciembre, 2007

La documentación de los Borgia.

Calixto III Alejandro VI


La documentación conservada en el Archivo Vaticano correspondiente a los pontificados de los papas valencianos Calixto III (1455-1458) y Alejandro VI (1492-1503) se ha digitalizado gracias al trabajo del Centre de Cultura Contempòrania y a la Fundación AXA-Winthertur. Son copias digitales de alrededor de 500 volúmenes, trescientos corresponden a los 11 años de papado de Alejandro VI, y 150 de los tres de Calixto III.
En esta documentación se incluye tanto la politica interna y externa, como las cartas personales y sus relaciones.
Están las Bulas de Alejandro VI concedidas a los Reyes de Castilla y Aragón concediendo las tierras mas allá del Atlántico a cambio de su evangelización.
Así como las cartas entre Calixto III y sus familiares, y las de Alejandro VI y sus hijos.
Según palabras del ex-encargado de la Biblioteca Vaticana el Cardenal Paul Poupard –“No se entiende la Europa moderna sin los Borgia”-Este trabajo es el resultado del convenio firmado entre el Instituto de cultura contemporánea y el Vaticano, así pues Valencia es la única ciudad que alberga los fondos mas completos de la familia Borja, además del Vaticano.

In memoriam P. Miquel Batllori.

30 noviembre, 2007

Colofón de Diego de Gumiel. Siglo XVI.

A loor y gloria de nuestro señor Ihesu Christo y la sacratissima virgen maria señora ntra: es imprimido el libro del famoso poeta y orador Francisco Petrarca delos remedios contra prospera y adversa fortuna enla muy noble villa de Valladolid por Diego de gumiel. El qual tiene cedula del rey ntro. Señor para que ningun imprimidor ni librero le pueda imprimir ni vender en estos reynos sino del dicho diego de gumiel o quien su poder oviere/por espacio de cinco años primeros siguientes: que corren desde oy que se acabo el dicho libro: que son XVIII. Dias del mes de março del año de M.d.x.”

Petrarca, Francesco (1304-1374)
Delos [sic] remedios cōtra prosp[er]a y aduersa fortuna ... / Francisco Petrarca ; Francisco d[e] Madrid ... la traslacion q[ue] hizo d[e] latin en roman[n]ce
En ... Valladolid : por Diego de gumiel, XVIII ... março ... 1510
[228] f. ; Fol. (28 cm)

29 noviembre, 2007

Una obra, cuando menos curiosa.

Preservativo contra la irreligión, ó Los planes de la Filosofía contra la Religión y el Estado, realizados por la Francia para subyugar la Europa, seguidos por Napoleón en la conquista de España, y dados á la luz por algunos de nuestros sabios en perjuicio de nuestra Patria / por Fr. Rafael de Vélez. Examinador sinodal del Obispado de Sigüenza, y lector de Sagrada Teología en su convento de PP. Capuchinos.
Reimpreso en Valencia : En la Imprenta de Francisco Brusola, 1813

"La Enciclopedia compuesta por los principales filósofos de la Francia, el Gran Diccionario de Baile, el Espíritu de las leyes publicado por Montesquieu, el Pacto Social dado a luz por Rousseau, el Tratado de la razón humana, el Examen de la religión, la Princesa de Malavar, el Cristianismo descubierto, el Examen critico de los apologistas de la religión cristiana, el Sistema de la naturaleza, el Hombre maquina, las Obras de Volter... un enxambre de libros envenenados que servían de catecismo a los que se preciaban de sabios, que todos leían por ser moda, y no caer en la nota de ignorantes, era la general sentina de los mayores vicios contra la moral de la religión, un copioso índice de argumentos y sofismas contra nuestra fe, y los conductores de un fuego que por la libertad de la imprenta corría de uno a otro extremo de la Francia, alarmando los habitantes contra sus soberanos, contra la religión y los ministros del santuario".
Pág.27

28 noviembre, 2007

Pico della Mirandola


Giovanni Pico della Mirandola nació el 24 de febrero de 1463, fue un lector precoz y entre 1480 y 1482 estudió en Padua con Nicoletto Vernia da Chieti y Elia del Medigo, quienes le enseñaron hebreo y consiguieron que fuera un docto comentarista del pensamiento de Aristóteles. El griego lo aprendió con Manuele Adramiterno. Y entre 1485 y 1486 estudio teología en Paris. A su regreso a Italia fue acogido por Lorenzo de Medicis, y con solo 23 años redacto una circular para invitar a los teólogos romanos a disputar con él, 900 tesis sobre tópicos que abordaban “proposiciones dialécticas, morales, físicas, matemáticas, teológicas, mágicas, cabalísticas, que eran propias de las sabidurías caldea, árabe, hebrea, griega, egipcia y latina”. Pero esto en vez de un debate le llevó a una condena por herejía.
Pico della Mirandola se defendió con un escrito en 1487 que se titulaba “Apología” pero no pudo impedir el ataque de la Iglesia. A pesar de todo siguió escribiendo hasta su muerte acaecida en 1494 debida a una fiebre inexplicable.
Gracias a su riqueza formó una biblioteca inmensa, catalogada en mil ciento noventa y un títulos sobre magia, filosofía, religión, cábala, historia y matemáticas en latín, griego, hebreo, caldeo y árabe. Todos ellos anotados por su dueño.
Dos años después de la muerte de Pico, el cardenal Domenico Grimani compró la biblioteca, deseando poseer las obras de Aristóteles, Averroes, Ramón Llull, Platón, Leonardo de Pisa y un largo etc.
A la muerte del cardenal los libros fueron su legado a la biblioteca del monasterio veneciano de San Antonio en 1523, y allí permanecieron hasta el desgraciado incendio de 1687 que redujo todo el complejo a cenizas.

27 noviembre, 2007

Libro-abecedario


El libro-abecedario que se utilizó entre los siglos XVI y XIX era el primer libro para escolares.
Este consistia en un delgado tablero de madera, normalmente de roble, de 23 cm de ancho por 13-15 cm de alto, que llevaba una hoja impresa con el alfabeto, y algunas veces los nueve digitos y el Padrenuestro. Tenia un mango y estaba cubierto por una pelicula transparente de asta para evitar que se ensuciara. El tablero y la lamina de asta se mantenian unidas gracias a un marco de latón.

26 noviembre, 2007

Colofón del Beato de Silos

El Infierno. Beato de Silos.

Si no sabes lo que es la escritura
podrás pensar que la dificultad es
minima, pero si quieres una
explicación detallada, déjame decirte
que el trabajo es duro:
nubla la vista, encorva la espalda,
aplasta la barriga y las costillas,
tortura lo riñones y deja todo el
cuerpo dolorido.

23 noviembre, 2007

Lectores

Lectores, si empezais, leedme todo;
Y leído, sabréis bien lo que digo,
Entonces juzgareis y hareis testigo
De lo que visto habreis, estilo y modo.
Podreisme condenar o hacer apodo
De mi o si quereis darme abrigo;
A todos me humillo, soy buen amigo
De quien me juzgara no como a godo.
Soberbios no paseis mas adelante,
Si teneis presuncion de lastimarme
Porque no tengo yo fuerza de Atlante,
Para me sostener ni descargarme.
Mirad que si me heris me dareis tuerto
Y ¿que honra ganareis hiriendo a un muerto?

Micer Luis Pons de Ycart. "Libro de las grandezas y cosas memorables de Tarragona"
Lerida, 1573

22 noviembre, 2007

Don Quijote de la Mancha. Cap. 62

Portada de la edición princeps de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, aparecida en 1605
Pero digame vuestra merced: este libro, ¿imprímese por su cuenta, o tiene ya vendido el privilegio a algun librero?
- Por mi cuenta lo imprimo –respondió el autor-, y pienso ganar mil ducados, por lo menos, ocn esta primera impresion, que ha de ser de dos mil cuerpos, y se han de despachar a seis reales cada uno, en daca las pajas.
- ¡Bien esta vuesa merced en la cuenta! –respondio Don Quijote-. Bien parece que no sabe las entradas y salidas de los impresores, y las correspondencias que hay de unos a otros; yo le prometo que, cuando se vea cargado de dos mil cuerpos de libros, vea tan molido su cuerpo, que se espante, y mas si el libro es un poco avieso y no nada picante.
- Pues ¿que? –dijo el autor-. ¿Quiere vuesa merced que se lo dé a un librero, que me dé por el privilegio tres maravedís, y aun piensa que me hace merced en dármelos? Yo no imprimo mis libros para alcanzar fama en el mundo, que ya en el soy conocido por mis obras: provecho quiero, que sin el no vale un cuatrín la buena fama.
- Dios le dé a vuesa merced buena manderecha –respondio el Quijote.

Miguel de Cervantes. Don Quijote de la Mancha, II, cap. 62

21 noviembre, 2007

La encuadernación



De sus librerias salen diferentes encuadernaciones, como llana de pergamino, dorada de pergamino, a la italiana verdadera, dorada Breviario, llana de becerro, de Breviario o Misal vayo, negro y otros colores, Breviario de cuatro cortes, dorado, embutido las tablas, matizado de colores, bordadas y matizadas las hojas. Encuadernacion de cartones, llana o dorada, libro de Coro de Iglesia, de Caja y otros.
Los instrumentos que intervienen en su magisterio son : plegadera, mazo de hierro y piedra para batir; telar para coserle con sus clavijas, y aguja larga; reglas para enlomarle con su prensa, ingenio para cortarle, con lengüeta, tornillo y tuerquecilla; sisa para dorarle, cabezadas de cordel y valdrés; varios hierros para labrar tablas y cortes, ruedas y viradores para lo llano, cepillo, gubia, punzón, tijeras, martillo y otros. De sus librerias salen diferentes encuadernaciones, como llana de pergamino, dorada de pergamino, a la italiana verdadera, dorada Breviario, llana de becerro, de Breviario o Misal vayo, negro y otros colores, Breviario de cuatro cortes, dorado, embutido las tablas, matizado de colores, bordadas y matizadas las hojas. Encuadernacion de cartones, llana o dorada, libro de Coro de Iglesia, de Caja y otros.
Los instrumentos que intervienen en su magisterio son : plegadera, mazo de hierro y piedra para batir; telar para coserle con sus clavijas, y aguja larga; reglas para enlomarle con su prensa, ingenio para cortarle, con lengüeta, tornillo y tuerquecilla; sisa para dorarle, cabezadas de cordel y valdrés; varios hierros para labrar tablas y cortes, ruedas y viradores para lo llano, cepillo, gubia, punzón, tijeras, martillo y otros.
Cristobal Suarez de Figueroa. Plaza Universal de todas las ciencias y artes; Madrid, Luis Sanchez, 1615.

Cristobal Suarez de Figueroa. "Plaza Universal de todas las ciencias y artes"; Madrid, Luis Sanchez, 1615.

20 noviembre, 2007

Real Provisión del 18 de diciembre de 1477.

Sepades que Maestre Miguel de Chanty, alemán, impresor de libros de molde, estante en estos nuestros reinos, nos hizo relación por su petición diciendo que el ha sido uno de los principales inventores e factores que han sido de este arte de facer libros de molde. E que el e sus oficiales han hecho e facen de cada día muchos e diversos libros de molde de todas facultades. E el delibero de se poner a muchos peligros de la mar por traer a estos nuestros reinos, como ha traído muchos e muy notables libros e de todas facultades, con que ha ennoblecido muchas librerías e ha proveído de lecturas a muchos letrados en nuestros reinos, lo cual todo redunda en honra e utilidad d’ellos e de los naturales d’ellos. A lo cual todo el se dispuso creyendo que seria bien tratado en estos nuestros reinos y que no le serian perdidas ni llevadas imposiciones, e que los libros que vendiese serian libres de almoxarifazgo e alcabalas e otros derechos, como lo son e deben ser siempre en estos nuestros reinos e en todos los reinos e provincias e tierras de cristianos [...]. Y es mi merced que se cojan e paguen las alcabalas de diezmo de todas las cosas que se vendieron y compraren, salvo de armas y caballos y potros y mulos y mulas de silla, y de pan cocido e de libros y aljófar en grano que no sea puesto en alguna labor de oro e plana amonedada o de otra moneda amonedada, e de falcones e de açores e gavilanes e otras aves de caça.

Real Provisión del 18 de diciembre de 1477, en Sevilla, dirigida a los “nuestros almoxarifes y a los arrendadores” de Sevilla, Cádiz y San Lucar de Barrameda.

19 noviembre, 2007

La Biblioteca de Felipe IV.



El Bibliotecario Real del Rey Felipe IV (Valladolid 1605-Madrid 1655), Francisco de Rioja (Sevilla 1583-Madrid 1659), en 1637 clasificó la biblioteca con un Índice (Clavis librorum) por materias y con dos referencias topográficas una de “estante” y otra de “numero”:
La primera nos dice el armario y el entrepaño donde estaría el libro y la segunda el lugar que ocuparía en cada orden.
Son 22 estantes (en esa época se llamaba así a los armarios) que tapizan la sala.
Este índice tiene notas y descripciones de la época. Tiene 40 materias y nos muestra la personalidad del Rey, que utiliza sus libros como entretenimiento y para gobernar, es decir un uso practico. Consta de 2.000 libros escritos o traducidos en lenguas vulgares de los que tan solo 50 son manuscritos.

Esta biblioteca de la Torre Alta o Torre Dorada fue llamada por Lope «diamante de librerías»

Índice de los libros que tiene su Magestad en la Torre Alta deste Alcazar de Madrid. (manuscrito 1637). Francisco de Rioja (Bibliotecario Real)

16 noviembre, 2007

Recetas para hacer tintas en el S. XV.

REÇETA PARA HAÇER TINTA SIN FUEGO, PARA PAPEL O PERGAMINO DELGADO.

Toma tres azumbres de vino, e échalo en una olla, e echa en ella tres libras de agallas partidas y molidas, y mira que el vino no sea vinagre.
Ytem, toma otro azumbre de agua y échalos en otra vasija, y echa en ellos dos libras de açije bueno. La señal de lo que es bueno es que dentro tiene unas pecas azules.
Yten, toma otro azumbre de agua y échalo en otra vasija, y echa en él una libra de goma aráviga molida. Ten estos materiales en remojo çinco o seis días, e después de meçidos cada día dos veçes a lo menos, echa en las agallas la goma, meçiendolas un poco, e después cuélalas en otra olla y échale a la vuelta el açije, guardando que no eches el suelo o lodo del açije.
Desque estuviere todo junto, échale dentro una libra de caparroso molido e no le tornes a colar, y desta manera pueden acresçentar o amenguar. Nota que esto no quiere estar en vasija de cobre, mas de barro vidriado o vidrio.

REÇETA PARA HAÇER TINTA SIN FUEGO PARA LETRA Y PUNTO GRUESO EN PERGAMINO.

Toma tres libras de agallas bien molidas y échalas en una vasija.
Ytem, dos libras de caparroso bien molido en otra, una libra de goma en otra vasija., toma cinco azumbres de vino blanco y puro, y echa la mitad en las agallas y la otra mitad reparte el caparroso y goma igualmente, y tenlo así dos o tres días, meçiéndolo cada día dos o tres veces, y después cuela las agallas y goma y no el caparroso y júntalo, e échale ocho claras de huevos bien batidas, e déxalo un poco asentar, e no has menester mas fuego. Por esta cuenta puedes acrescentar o amenguar. Con las heçes de estas tintas puedes hazer otra común, añadiéndoles algo.
Escribiose este libro en año de mil e quatrocientos y noventa e nueve, syendo prior el muy Reverendo nuestro padre frey Pedro de Vidania, e escribano frey Diego de Ecija.

Archivo del Monasterio de Guadalupe. Códice E-I,
Publicado por el P. Carlos G. Villacampa

15 noviembre, 2007

Micer Luís Pons de Ycart

-¿Por qué quieres salir, di, libro mío,
tan presto a la luz, pues los lectores
suelen agora ser graves censores
que juzga cada cual a su albedrío?
Harto tiempo ternás, yo lo confío;
recógete a mí, que tus errores
yo los he de enmendar y hacer menores,
de lo que agora son y darles desvío.
De ingenio de varón flaco has nacido,
de un soplo te echarán a ti y al padre;
huérfano quedarás también sin madre,
echado en un rincón y aborrecido.
-Perded, padre, el temor que voy guiado
Pues de su Majestad soy amparado.

Micer Luís Pons de Ycart(Tarragona 1518/1520-1587)
"Libro de las grandezas y cosas memorables de Tarragona”, Lérida, 1573

14 noviembre, 2007

La librería y la encuadernación en España en la época medioeval

«Parece justificada la carencia de datos sobre la historia del comercio de la librería medioeval, si se tiene en cuenta que ni la producción ni los pedidos o venta podían abundar, pues las obras manuscritas, bastante entretenidas en su caligrafía, necesariamente habían de resultar caras por el tiempo invertido en copiarlas, aunque fuesen modestas y sin ornamentación policroma; máxime cuando esas copias eran obra de lujo, escritas sobre vitelas y pergamino, estaban adornadas con miniaturas e iniciales, realzadas con oro y plata, de pulcra labor.
Ya se habían establecido imprentas en España en el año 1495, cuando Sancho Martín legaba al monasterio de Scala Dei cincuenta florines de oro para que fuese escrita una Biblia y se ornamentase un oratorio, todo lo cual abona que ese comercio fuese anexo al de la encuadernación, al de copistas y al de la papelería y pergaminería. La circunstancia de haber sido la palabra «librero» hasta el siglo XVIII, sinónima de «encuadernador» demuestra que ambos ejercicios se practicaban por una misma clase de establecimientos e individuos. El ramo comercial de librería toma cuerpo y aparece francamente deslindado después de la invención de la imprenta que tuvo efecto hacia mediados del siglo XV, por lo que se abarató el costo de los ejemplares, a partir de cuya innovación se halla con frecuencia designado como «mercader de libros», el individuo dedicado al ejercicio de la librería, distinto ya del librero encuadernador, pero en cuyo concepto se involucra todavía al editor y vendedor de libros, actualmente dos especialidades bien definidas».
(Enciclopedia Universal Ilustrada, Espasa Calpe, S. A., Madrid).

13 noviembre, 2007

Lo que ha de ser.


Toma ejemplo del papel,
que se hace de trapos viejos
y sube hasta los consejos
y a que escriba el rey con él.
¿Quien hay que aliento no cobre
viendo el papel que ha subido
a escribirle al rey, si ha sido
una camisa de pobre?

Lope de Vega, “Lo que ha de ser”, Acto III

12 noviembre, 2007

Noticia de 1813

DIARIO DE VALENCIA
Martes 13 de Julio de 1813

NOTICIAS PARTICULARES DE VALENCIA.
Aviso. Desde hoy en adelante estará de manifiesto la libreria del difunto Canónigo D. Vicente Blasco, en su casa mortuoria, de 10 a 12. por la mañana, y de 4 a 6. por la tarde: el que quiera comprar algunos libros, podra acudir a dichas horas.

09 noviembre, 2007

La Catedral de Valencia


La Catedral de Valencia ha inaugurado un nuevo portal en internet, en él podreis hacer un recorrido por la historia de la Seo Valentina, acompañado de unas imagenes excelentes. Os lo aconsejo, no dejeis de hacer la visita.

Aqui os dejo la dirección.


El libro segun Luca da Penne.


Es el libro la luz del corazón, espejo del cuerpo, maestro de las virtudes, expulsor de los vicios, corona de los prudentes, diadema de los sabios, gloria de los buenos, honra de los eruditos, compañero en el viaje, amigo en casa, colocutor y confabulador del que calla, socio y compañero del que preside, vaso lleno de sabiduria, caja de olores de la elocuencia, huerto lleno de frutos,prado señalado de flores, principo de la inteligencia, repuesto de la memoria, muerte del olvido, vida del acuerdo, llamado, corre; mandado, se apresura; siempre esta pronto, jamas inobediente; preguntado, al punto responde; ingenuo consejero; no adula, no habla para complacer; a nadie perdona, porque a nadie teme; en nada miente, porque nada pide; jamas le molestas, aunque a ti te de molestia; revela los arcanos, aclarece lo oscuro, asegura lo incierto, resuelve lo perplejo; defensor contra la adversa fortuna, moderador de la favorable, aumenta las riquezas, evita la ruina; pozo inagotable, tesoro inmenso, erario inacabable, paraiso en donde no te pueden arrojar, sino cuando quisieres; amenidad fructifera de que puedes gozar mientras quieras; maestro agradecido, que te hace sabio si te halla ignorante, etcétera.

Luca da Penne (Penne, 1325 – 1390?) Jurista italiano.

08 noviembre, 2007

Literatura, educación y bibliotecas romanas.

Se llamaba biblioteca a una colección de libros o al lugar que los contenía. Ptolomeo Filadelfo estableció en Alejandría la primera biblioteca celebre , y se componía de 700.000 volúmenes, junto a la biblioteca había un edificio llamado Museo, colección de objetos relativos a las artes y ciencias (id est, domicilium vel templum Musis dedicatum), destinado para una academia o sociedad de sabios que se mantenía a expensas del estado.
Asinio Polión formó el primero en Roma una biblioteca publica, situada en al atrio del templo de la Libertad sobre el monte Aventino. Augusto estableció después dos bibliotecas mas; pero la principal de todas las de Roma era la biblioteca Ulpiana fundada por Trajano. Muchos particulares poseían bibliotecas o librerias considerables, especialmente en sus casas de campo. Las bibliotecas estaban adornadas con estatuas y cuadros, y con los retratos de los sabios y hombres de ingenio. Los libros se hallaban ordenados y numerados en armarios o estantes colocados a lo largo de las paredes y estas y los techos con adornos de vidrio.

Alejandro Adam.
Tratado de las Antigüedades Romanas. Madrid; Imp. De Miguel de Burgos; 1828

07 noviembre, 2007

Modo de escribir de los romanos.

La escritura es un indicio constante de civilización. Evandro fue el que llevo de la Grecia al Lacio el conocimiento de las letras, y por eso las latinas tuvieron en su origen la misma forma que las griegas. En un principio se emplearon para escribir hojas de árboles o la corteza interior llamada liber, de donde las hojas de papel se dijeron después chartae, folia, y liber un libro. También se escribía sobre lienzos y en tablillas bañadas de cera. En tiempos de Alejandro el Grande se comenzó a fabricar papel de cierta planta o cañas de Egipto llamada papyrus, de las que tomo su nombre el papel. El papyro tenia cerca de diez codos de altura. Estaba revestido de muchas capas o membranas nacidas unas sobre otras , a semejanza de las películas de una cebolla, las cuales se separaban con un instrumento de punta sutil. Se extendía sobre una mesa una capa de estas hojas colocadas paralelamente, luego una segunda capa cruzada o de travieso que se tejía con la primera como los hilos de una tela, y humedeciéndolas con agua cenagosa del Nilo que les servia de gluten, se las ponía bajo una prensa, y después se secaban al sol. Estas hojas así preparadas se unían unas con otras por las extremidades, y se plegaban en rollos que no contenían nunca mas de veinte hojas. Solía pulirse este papel con una especie de concha o con el colmillo de un jabalí. El mejor papel en tiempo de Augusto se llamaba Augusta regia, y después tomo el nombre de Claudia por las innovaciones que el emperador Claudio introdujo en su fabricación; el que servia par envolver se decía emporetica (involucra). Uno de los Ptolomeos, émulo de Eumenes rey de Pérgamo, el cual pretendía rivalizar con el en la magnificencia de sus bibliotecas, prohibió que se exportase de sus estados los papeles o papyros; pero se descubrió en Pérgamo el arte de preparar los pergaminos (libri pellibus tecti, scripti), de donde se les llamó pergamena s.c. charta vel membrana, en cuya materia nos han quedado la mayor parte de los manuscritos antiguos.
El instrumento de que se servían para escribir sobre las tablillas enceradas o sobre las hojas, cortezas de árboles o planchas de cobre, era un punzón de hierro que remataba en punta aguda llamado stylus o graphium. Para escribir en papel o en pergamino empleaban una caña afilada y abierta por la punta como nuestras plumas; se decía calamus, fistula, arundo, y la mojaban en tinta. Por lo común escribían sobre tablillas barnizadas de cera; y como uno de los extremos del punzón era plano, cuando querían hacer correcciones borraban con el lo escrito, y sustituían en aquel mismo puesto lo que debía decir. Cuando la obra había ya recibido las enmiendas y correcciones necesarias, se trasladaba al papel o pergamino y se publicaba. También hacían uso de un papel grosero borroso, o de una especie de pergamino (charta deletitia) llamado palimpsesto o palinxesto (compuesto griego equivalente a rursus rado), en el cual podían fácilmente confundir lo escrito y escribir de nuevo; a veces variaban las expresiones en los interlineados (supra scripto).
Los romanos llevaban sus libros de apuntes o memorias (adversaria-orum) para tener presentes las cosas que podían olvidárseles, y después transcribían o copiaban su contenido con mas cuidado; asi, referre in adversaria, tomas nota de una cosa.
Comúnmente no escriben sino en una cara del papel o pergamino, en seguida unían las hojas por los extremos hasta la conclusión de una obra, y las arrollaban alrededor de un cilindro o de un palo liso, y a esto se llamaba volumen o rollo; de aquí se decía metafóricamente notionem evolvere por desenvolver una idea o explicarla. Los autores acostumbraban comprender un solo libro en un volumen, de modo que una obra constaba, de tantos volúmenes como libros tenia, a no ser que fuese muy extensa, en cuyo caso se dividía en dos o mas volúmenes.
Concluido un libro o volumen, se le pegaban a los dos extremos de afuera para su conservación y ornato unas bolitas de madera, hueso o cuerno llamadas umbilici, por su semejanza con esta parte del cuerpo humano, y sobre ellas se arrollaba el libro. Solían los romanos llevar consigo unas tablillas de escribir dichas pugilares, porque se podían encerrar en el puño, y allí apuntaban las cosas mas notables de su propia mano, o por medio de un esclavo que de este empleo tenia el nombre de notario o tabelario. Llevaban metido en un estuche el estilo o grafio, del cual se servían por las calles en defecto de otra arma para su defensa. Se decía scrinium vel capsa la caja en que se guardaban las tablillas, el papel y los instrumentos de escribir. El esclavo que conducía a los niños a la escuela se llamaba capsario de la caja que llevaba. La denominación de pedagogo (poedagogus) se daba propiamente al maestro particular que se tenia en casa, y solía ser de la clase servil, a diferencia del profesor publico llamado preceptor, doctor, magíster; pero no dominus, que corresponde a nuestra voz señor, a no ser por política, pues designaba un amo de esclavos (qui domi praest vel imperat, dominus). Una obra escrita por la mano del autor, sin el auxilio de amanuense se decía autógrafo o idiografo; los registros diarios y memorias, diaria, ephemerides; y las colecciones de obras diversas o trozos elegidos, commentarii electorum. Los libros que vendían los libreros estaban pulimentados con la piedra pómez, y cubiertos de una piel lisa. Para remitir un libro se ataba con bramante, y se sellaba el nudo con cera, y lo mismo las cartas; luego se le envolvía en un pergamino o papel burdo, y en el dorso se ponía el sobrescrito.
Julio César en sus despachos al senado introdujo la costumbre de dividirlos en paginas, y plegarlos en forma de libro de faltriquera como los nuestros (libelli vel codicilli). Se llamaba diploma el escrito que contenía algún derecho o privilegio exclusivo concedido por el emperador o por algún magistrado: tenia dos hojas escritas a una sola cara , y era semejante a lo que llamamos ahora despacho o letras-patentes libellus duplicatus vel duorum foliorum). Todo escrito en papel, pergamino u otra materia, plegado en forma de libro, y compuesto de muchas paginas colocadas unas sobre e otras, tenía el nombre de códice o código (codex, quasi codex tabularum contextus) que después se dio a las colecciones de leyes.
Aunque la voz litterae se aplicaba a toda clase de escritos, designa mas bien el genero epistolar. A los ausentes se enviaba lo que se decía epístola, y a los presentes codicilos (vel libelli). Los romanos dirigían sus cartas poniendo primero sus nombre, enseguida el de la persona a quien escribían, a veces con la adición suo en señal de familiaridad o de cariño. Los que ejercitan algún cargo añadían sus titulos, y solo en las cartas de los amigos íntimos se servían de las expresiones humanissimi, dulcissimi, animae suae....
Los libreros bañaban las obras con un extracto de cedro (cedro illiniebant) para preservarlas de la polilla y de la corrupción, y señalaban sus títulos o el índice con bermellón o con púrpura. Las fabricas de papel se llamaban officinae chartariae, y tabernae los sitios o tiendas donde se vendía.

Alejandro Adam
Tratado de las Antigüedades Romanas. Madrid; Imp. De Miguel de Burgos; 1828

06 noviembre, 2007

Federico II


Federico II el Grande, rey de Prusia (Berlín, 24 de enero de 1712 Sans-Souci, 17 de agosto de 1786). Perteneciente a la Casa Hohenzollern, hijo de Federico Guillermo I y Sofía Dorotea de Hannover, era a la vez, capitán de sus ejércitos y fanático lector y escritor apreciable. Sus obras alcanzan los 25 volúmenes impresos con una tipografía excelente. Este tenia su biblioteca en el palacio de Sans-Souci, en Postdam, y durante sus campañas militares se hacia acompañar de una pequeña biblioteca selecta, ya que amaba los libros de pequeño tamaño, los de octavo y doceavo, en tanto que rehuia los en cuanto y en folio. Sus preferencias por la encuadernación era el marroquín rojo con cortes dorados, y en algunos sus iniciales F.R., figuraban en las tapas estampadas en oro.

05 noviembre, 2007

A mis libros


ODA

Fausto consuelo de mi triste vida,
Donde continuo a sus afanes hallo
Blandos alivios, que la calma tornan
Plácida al alma;

Rico tesoro, deliciosa vena
Do puros manan, cual el almo rayo
Que Febo lanza, esclareciendo el orbe,
Santos avisos;

Donde Minerva providente cela
Sus maravillas, monumento ilustre
Del genio excelso que feliz me anima,
Libros amados

Do de los siglos la fugaz imagen,
Donde, natura, tu opulenta suma,
Del seno humano el laberinto ciego,
Quieto medito.

Nunca dejéis de iluminarme, nunca
En mi cansada soledad de serme
Útil empeño, pasatiempo dulce,
Séquito grato.

Vuestro comercio el animo regala,
Vuestra doctrina el corazón eleva,
Vuestra dulzura célica el oído
Mágica aduerme;

Cual reverdece la sonate lluvia
Al seco prado, y regocija alegre
La árida tierra, que su seno le abre,
Madre fecunda.

Por vos escucho en el aonio cisne
La voz ardiente y cólera de Ayace,
Los trinos dulces que el amor te dicta,
Cándido Teyo.

Por vos admiro de Platón divino
La clara lumbre, y si tu mente alada,
Sublime Newton, al Olimpo vuela,
Raudo te sigo;


En la tribuna el elocuente labio
Del claro Tulio atónito celebro;
Con Dido infausta dolorido lloro
Sobre la hoguera.

Sigo la abeja, que libando flores
Ronda los valles del ameno Tibur,
Y oigo los ecos repetir tus ansias,
Dulce Salicio (*)

Viéndome así del universo mundo
Noble habitante, en delicioso lazo
Con las edades que en el hondo abismo
Son de la nada.

Nunca preciados, do la suerte, ¡Oh libros!,
Lleve mi vida, cesaréis de serme,
Ora me encumbre favorable, y ora
Fiera me abata;

Bien me revuelva en tráfagos civiles,
Bien de los campos a la paz me torne,
Siempre maestros de mi vida, siempre
Fieles amigos.

(*) El dulcísimo poeta Garcilaso

Juan Meléndez Valdés. (1754-1817)

02 noviembre, 2007

El amor al libro

El amor al libro ha despertado siempre pasiones llegando a veces a ser dramáticas o también cómicas vistas desde la distancia de los años.
El helenista Turnebe el día de su boda olvido ir a la iglesia, porque estaba absorto en la lectura de los clásicos.
Guillermo Bude mientras leía a Virgilio contesto a su criada, que horrorizada le anunciaba que la casa estaba ardiendo “Ya te he dicho que las cosas de la casa se las cuentes a la Señora”.
El Abate Goujet murió de pena al verse obligado a vender su biblioteca.
Jules Danin decía “Amigos míos: el que quiera conocer de una sola vez todos los males de esta vida, que venda sus libros”.
El Botánico Gospil murió desesperado al ver su biblioteca sometida al pillaje.
El Señor Jules Claretie, dono su colección de libros románticos a la Biblioteca del Arsenal de Paris, un tiempo después se presento al director de la biblioteca vestido de una manera muy pobre, y le solicito permiso para hojear sus libros, dos días después de esta petición, se quito la vida.
El marques de Chalabre murió de un ataque de desesperación , al no poder adquirir un ejemplar de cierta obra que jamás había existido: Una Biblia que un buen día se había inventado Charles Nodier.
Brunet murió sentado en una silla, rodeado de libros igual que había vivido.
Mommsen, agotado y somnoliento, prendió fuego a sus cabellos en la bujía con que se alumbraba mientras trabajaba en su biblioteca, y murió pocos meses después a consecuencia de las quemaduras sufridas.

31 octubre, 2007

1ª Ley de propiedad intelectual de 1480

La primera ley que se publicó en España por los monarcas D. Fernando y Doña Isabel, lo fue en Toledo en 1480, en las Córtes Generales que en dicho año mandaron convocar para jurar al Príncipe D. Juan y tratar otros asuntos. El ordenamiento de Leyes tiene la fecha de 28 de mayo del año citado, y la 96 es la que forma hoy la ley 1ª tit. 15, lib. 8º de la Novísima Recopilación. En ella, considerando los Reyes “cuanto era de provechoso y honroso que a estos sus Reinos se truxesen libros de otras partes, para que con ellos se hiciesen los hombres letrados, y porque de pocos días a esta parte algunos mercaderes nuestros naturales y extranjeros han traído, y de cada día traen libros buenos y muchos, los liberaron de todo derecho, disponiendo que todos los que se introdujeren por mar y tierra no satisficiesen ni almojarifazgo, ni diezmo, ni portazgo, so pena de que el que lo contrario hiciese, cayere e incurriese en las penas en que caen los que piden y llevan imposiciones vedadas”

Manuel Danvila y Collado.
La propiedad intelectual. Madrid; Imp. De la Correspondencia de España; 1882

30 octubre, 2007

Los daños del libro


Introducción

Como don precioso del cielo –divino favente numine inventa- saludó la Santa Sede la aparición del admirable invento de Gutenberg y Faust; primicia suya fué la impresion de la palabra divina; protección especialísima, privilegios señaladísimos tuvo en Roma; y protegida y aliada de la religion contribuyó eficacisimamente a difundir sus luces y a propagar sus verdades. Pero tal abuso se ha hecho de este medio de comunicar las ideas, que en ocasiones se siente uno tentado a deplorar que se hubiese descubierto esa “rueda terrible gracias a la que giran los siglos y se cambia todo sobre la faz del mundo”, como la llamaba el cardenal Alimonda.

Los daños del libro
Antolín López Peláez. Obispo de Jaca
Barcelona; Ed. Gustavo Gili; 1905

29 octubre, 2007

El libro Católico



Desde el año 309 de nuestra era, se considera que existió la biblioteca católica en Cesárea, en Palestina, fundada por uno de los padres de la iglesia, Pamphilus, discípulo de Orígenes, citada por San Jerónimo un siglo después. Se tienen citas de que tanto antes como después existieron en Egipto y en Constantinopla, y con su preocupación de adquirir mas volúmenes, dieron lugar a un trafico constante de libros de primera y segunda mano.
Junto a las bibliotecas monásticas y eclesiásticas seguían conviviendo las colecciones particulares cuya apetencia de libros y medios para adquirirlos movieron un mercado continuo. Entre estos últimos merece citarse a Photius (siglo IX) que nos ha dejado un examen de la literatura clásica de la antigüedad en su obra Myniobiblion, donde reseña las 280 obras que integraban su biblioteca.

28 octubre, 2007

Cita de Borges


Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.

Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

26 octubre, 2007

El Duque Luís de la Vallière

El famoso bibliófilo francés, el Duque Luís de la Vallière, que comenzó su profesión adquiriendo la valiosísima biblioteca del Conde de Sajonia, Enrique de Hoym, quien se suicido después de una vida llena de vicisitudes. La colección de la Vallière tenia gran reputación en Europa, por lo que cuando murió en 1784 reunió en Paris a coleccionista y expertos de todos los países. La subasta duro ochenta días. Los catálogos fueron realizados por G. de Bure y Van Praet y sumó mas de 465.000 libras. Pese a esto no todos los libros fueron vendidos, parte de ellos pasaron al Marques de de Paulmy, después al Conde de Artois, mas tarde rey de Francia con el nombre de Carlos X, y por ultimo a la Biblioteca del Arsenal, que hoy forma parte de la Biblioteca Nacional de Paris.

24 octubre, 2007

Regla para hacer letras antiguas


El 10 de abril de 1531, Hernando Colón compró en Padua un manuscrito anonimo titulado Regola a fare letre antiche, es un manual de modelos de letras.
Este manuscrito pasó a formar parte de su colección y a su muerte paso a la actual biblioteca capitular y colombina.

23 octubre, 2007

Alejandro Timore bibliófilo


Alejandro Timore un políglota que hablaba mas de veinte lenguas y que no abandonaba su biblioteca sino era para acudir a otras, vivía de una modesta pensión. Un mes antes de su muerte le pidió a su amigo M. Blancard que le acompañase al medico, el día previsto para la consulta Timore no acudió a ella, por lo que Blancard fue a buscarlo a su casa, y allí lo encontró sentado en su mesa envuelto en unos harapos que en otro tiempo habían sido una manta y helado de frío. –No tengo frío- dijo a Blancard, que le ofrecía su ayuda –jamás enciendo la chimenea, cuando la temperatura es mas rigurosa, me envuelvo en otra manta nueva que tengo para este fin reservada. Me encuentro mejor ahora; os acompañare al medico, he tenido que atender asuntos mas urgentes: he acudido a mi confesor y vengo de hacer testamento.-
La pequeña pensión no llegaba, pero el no decía nada a nadie, y acudía a diario a trabajar a las bibliotecas, hasta que un día el portero al no verlo, subió a su habitación y lo encontró como siempre, sentado ante su mesa, con la cabeza caída sobre sus manuscritos. Había muerto de inanición, por no comer durante varias semanas.
Unas horas después de su muerte llego la tan esperada pensión, esta renta la dejo a la iglesia de los Petits Pères, y sus preciosos manuscritos a la Biblioteca Mazarina. Tenia al menos 2000 volúmenes.

22 octubre, 2007

EPÍGRAMAS

XIV
En coche va el editor
Soberbio y envanecido,
Y en tanto va el pobre autor
A pie, flaco y mal vestido.


XXXVIII
La Francia pretende ser
La nacion mas ilustrada;
y para darlo a entender
nos da siempre que leer
tanta produccion menguada.


Jose Maria de Salas y Quiroga. “Ensayos poeticos” Habana, Imp. De Manuel Soler; 1845

19 octubre, 2007

Un libro curioso

Laberinto de casados. Diario passado, y presente de gastos para mantener una Casa en Madrid, vengan, o no los años favorables, o adversos, porque lo mismo de ahora se oye en todos tiempos.
Por Jacobo Cornejo, Vecino de esta Corte.
En Madrid, en la Imprenta Real de la Gazeta, Año de 1768

Petrucci impresor de música

La actividad de Petrucci se desarrolla primero en Venecia (1490-1511) y después en su ciudad natal, Fossombrone (1513-1523). Técnicamente utilizó el procedimiento de impresión de doble o triple tirada, con el que publicó 61 libros de música, el primero de los cuales fue el Harmonice Musices Odhecaton A, impreso en Venecia en 1501, un volumen en cuarto apaisado con 103 folios, que contenía 96 piezas, entre las que predominan canciones francesas para tres y cuatro voces. Petrucci imprimía primero el pentagrama, luego el texto, si lo había, y, finalmente, las notas. El resultado de la alineación de las notas y el pentagrama es de gran elegancia y perfección.
Indudablemente este procedimiento era largo y caro, razones que empujaron a otros impresores a buscar métodos más comerciales. El impresor parisino Pierre Attaignant superó esta técnica de impresión al realizar una edición con el procedimiento de una única tirada. Para ello tuvo que crear una caja de tipos en los que cincelaba las notas junto con una pequeña porción del pentagrama, de manera que, al yuxtaponerse los tipos en la prensa, diesen la impresión de formar líneas continuas. Utilizó por primera vez esta técnica en el libro de canciones Chansons Nouvelles (1528). Pronto tuvo muchos imitadores por toda Europa, entre los que cabe mencionar a los Gardano en Italia cuyo taller, especializado en música impresa, lleva este procedimiento a su máxima perfección.


Petrucci, Ottaviano (1466-1539) [Editor]
Josquin des Prés (1440-1521) [Compositor]
Titulo Harmonice musices Odhecaton. A.
Extracto : "Adios mis amores".
Publicado en Venecia : Petrucci, Ottaviano, 1504
104 f. ; f.[16 v - 17 r]) ; 23 x 16,5 cm, in-8 oblong.

Biblioteca nacional de Francia, Departamento de la Musica
Rés. 538

18 octubre, 2007

Dedicatoria de Luís Mariano de Larra

A mi hijo

Ignoro, vida mía, el éxito que tendrá este drama, uno de los que mas he pensado y sentido: pero casi me atrevo a esperar que será bueno, llevando al frente de sus versos la sonrisa de un ángel. En el se enaltece el PERDÓN DE LAS INJURIAS, y su intención religiosa disculpará sin duda sus errores literarios. Tu padre, que como tu ilustre abuelo, el inolvidable Fígaro, no ha tenido pocas que perdonar en su corta carrera de escritor publico, solo quiere que cuando puedas leerle, encierres en tu alma cristiana el tesoro de la religión, fuente de todo bien; y ¡ojala cuando cruces el áspero camino de la vida y tu padre no te preste ya en el mundo la sombra de su cariño, te acuerdes de rezar siempre por su memoria la ORACIÓN DE LA TARDE!

Luís Mariano de Larra. “La Oración de la tarde: Drama en tres actos y en verso”. Representado por primera vez en el teatro del Circo el 25 de Noviembre de 1858.
Madrid; Imp. De José Rodríguez; 1858

Leer para otros.


“Leer para otros”, es una figura que nació de la mano del cubano D. Saturnino Martínez, fabricante de cigarros y poeta, y que consistió en buscar voluntarios que leyesen en voz alta para los obreros durante su trabajo y que, mas tarde entre todos pagaban de su propio bolsillo. Por supuesto que esta practica subversiva pronto fue prohibida (Se prohíbe distraer a los obreros de las tabaquerías, talleres y tiendas de todas clases con la lectura de libros y periódicos- edicto promulgado por el Gobernador de Cuba en 1886) pero que se mantuvo en la clandestinidad, y que ha continuado hasta nuestros dias.

17 octubre, 2007

Imprentas y librerias en Venecia


En sus cartas el abate Juan Andrés a su hermano Don Carlos Andrés le da noticia sobre diversos temas y uno de ellos es las imprentas y librerias en Venecia. Cuenta 845 establecimientos:
"En quince años el Abate Canonici formó una inmensa biblioteca. Los libros no cabían en su casa. Arrimados a las paredes, encima de las sillas, ocupando las mesas, debajo de la cama, aquí y acullá, por todos los ámbitos volúmenes y carpetas. Se vio forzado a alquilar otra casa.
El Conde Remondini, librero-editor, tenia la oficina tipográfica a Basano, en la cual, ocupaba 500 personas, desde los que procuraban trapos y cartón para fabricar papel hasta los encuadernadores que dejaban los libros a punto de vender.
Un tal Balioni, de librero ascendió a noble.
Otros había que ostentaban títulos ilustres, por ejemplo, Albrizi.
Algunos dedicados a la exportación, se habían labrado una fortuna.
No todos los trabajos eran de buena calidad. También se hacían ediciones en mal papel, y descuidadas, a fin de venderlas a bajo precio.
Sobresale en el rango de libreros inteligentes, Formaleoni, a quien se veía con frecuencia en la Biblioteca de San Marcos.
El librero Pinelo se pasó su existencia arrinconando buenas piezas. El Abate Morelli publicó el catalogo de estas preciosidades en 8 volúmenes. Las existencias de Pinelo, fueron vendidas en bloque a unos ingleses por 40.000 duros."

“Cartas familiares del Abate Juan Andrés a su hermano Don Carlos Andrés” Madrid, Antonio Sancha, 1786-1790. 5 vols. 8º.

Juan Andrés y Morell (Planes- Alicante 15 de febrero 1740 / Roma 12 de enero 1817) fue sacerdote Jesuita, erudito y crítico literario de la Ilustración.

16 octubre, 2007

Fray José de Sigüenza (Jer.) 1544-1606


El P. Sigüenza, dice como se preparaban los libros en los escritorios.
“Unos hacían los pergaminos, otros los escribían y puntuaban, otros los iluminaban y otros los encuadernaban, y muchos lo sabían hacer todo junto, realizado en estos ratos que descansaban de la contemplación y alabanzas divinas. Así se ven librerías de mucho valor en esta religión y las mejores que hay en toda España, parecen hechas de manos de ángeles, pinturas hermosísimas de ingenio y arte, encuadernaciones galanas, esmerándose en ello con todas sus fuerzas, por ser cosa que se había de presentar a los ojos de Dios y servir en su templo y en su altar”.
“Alcance yo un santo viejo en el Monasterio de la Mejorada y otro hubo en el del Parral de Segovia, que hacia un libro de los grandes del coro de todo punto, desde el pergamino hasta la encuadernación; el lo puntuaba, escribía, iluminaba y encuadernaba, que para esto era menester saber mil oficios. Y después de haberle puesto en perfección, cargábaselo a cuestas y llevábalo a las gradas del altar y allí, se lo ofrecía a Dios ya su Santa Madre.”


Fr. José de Sigüenza. “Historia de la Orden de San Gerónimo.” 1600-1605

15 octubre, 2007

Sor Juana Ines de la Cruz


La celebre poetisa Sor Juana Ines de la Cruz (1651-1695), llamada la décima musa mejicana, a la edad de seis años sabia ya leer, escribir, de cuentas y labores; siendo niña, tenia tal entusiasmo por la lectura, que en contra de la voluntad de su madre, se imponia castigos cuando no conseguia aprender algo en los dias que ella misma se habia fijado.

13 octubre, 2007

Hoy hace 700 años...


El 13 de octubre de 1307 Jacques de Molay, último maestre de la orden del Temple, y otros 140 templarios fueron encarcelados por orden de Felipe IV de Francia, respaldado por del Papa Clemente V. Este hecho supuso la supresión de la Orden del Temple y el inicio de un juicio realizado sin la autorización papal.


Ciudad del Vaticano (Agencia EFE).- El Vaticano abre sus archivos secretos y publicará un inédito y exclusivo volumen que recoge todos los documentos de uno de los grandes juicios de la historia: el que supuso el fin de la Orden de los Templarios.
El próximo 25 de octubre, el Archivo Vaticano presentará 799 fieles reproducciones del 'Processus contra Templarios', las actas del proceso de la Inquisición contra los Caballeros del Templo a principios del siglo XIV.
La publicación de esta obra se enmarca en la iniciativa 'Exemplaria Praetiosa', que consiste en la realización de ejemplares con tirada limitada de obras exclusivas conservadas en los Archivos Vaticanos.
El proyecto prevé la publicación de exactas reproducciones, con todo lujo de detalles, desde el uso del pergamino a los sellos dorados, de documentos de gran importancia histórica.
En esta ocasión se tratará del 'Processus contra Templarios', la orden religiosa, cuyos orígenes se sitúan en Jerusalén hacia 1119 y y que acabó siendo suprimida por Clemente V en 1314 tras un largo juicio.
En la presentación participarán el Archivero y Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, Raffaele Farina, el prefecto del Archivo Secreto Vaticano, Sergio Pagano, y expertos como el historiador Franco Cardini y el arqueólogo y escritor Valerio Massimo Manfredi.

11 octubre, 2007

Primera biografía de Cervantes

Gregorio Mayans y Siscar
La primera biografía de Cervantes se debe al ilustre hispanista ingles Barón de Carteret, quien la mando escribir al bibliófilo D. Gregorio Mayans y Siscar para publicarla como lo hizo, en la edición castellana del “Quijote”, impresa en Londres en 1738, con el fin de que tan maravilloso libro, con la biografía de su autor, figurara en la Biblioteca de la Reina Carolina, esposa de Jorge II de Inglaterra.

10 octubre, 2007

Elegías a un libro muerto.

¡Ay, pobre libro mío, enterrado en lo profundo del alma! Hoy resucitas en estas elegías que, como gusanos, nacieron de ti, y de tu muerte viven.

A un libro que se fue y volvió con pena y sin gloria.

I

Hoy has vuelto a mi lado, lo mismo
que un perro,
que después de una larga escapada
encuentra a su dueño.
Con la mano, temblando, en tu lomo
he pasado tus hojas inquieto,
y mis ojos,
halcones sedientos,
han calado en las aguas, serenas,
de tus versos.

Al pasar cada pagina
se conmovía el viento,
y alcanzaba mi frente
con un tímido beso,

como un perro que lame las manos
al volver de nuevo.

II

Hoy te di sepultura muy lejos;
en el hueco mas hondo y mas alto
donde guardo los libros, que nunca
tocarán mis manos.

Te he escondido tan hondo, tan hondo,
que te siento en el pecho temblando,
y me dueles, ¡me dueles!,
como un libro en el alma enterrado.


Vicente García del Real “Tiempo inmóvil” ; Valencia; Diputación Provincial de Valencia; 1963

08 octubre, 2007

Cristóbal Colón librero ambulante



«En 1477 los Reyes Católicos dirigieron una ordenanza a los cobradores de la Corona y almojarifes, diciendo que se eximía de todo tributo para la venta de sus libros a Teodorico Alemán; éste se instaló, al amparo y protección de dicho privilegio, en Sevilla, donde comisionó a varias personas que le vendieran sus libros, y uno de estos verdaderos libreros ambulantes fue el gran descubridor de América, Cristóbal Colón, de quien el padre Bernáldez, cura de los palacios, fue su amigo y lo hospedó varias veces, según cuenta en su «Crónica de España», en la que, refiriéndose a éste, dice: Colón era natural de Génova y mercader de libros en Andalucía».

05 octubre, 2007

Estanislao Alberola Serra

Nació en Quatretonda 1861-1933 (Valencia) y con sus padres, se dedicó a los trabajos agricolas. Permaneció analfabeto hasta sus veintiocho años, y como Antonio Isern fue el poeta campestre, con la diferencia que Alberola era poeta sin conocer las letras. Mientras trabajaba en el campo, se inspiraba y retenía los versos en su imaginación. Al regresar al pueblo los dictaba a un amigo, quien se los devolvía escritos. Al dejar la escuela a los treinta años cumplidos, viajó. Entonces fue cuando mostró a Rodriguez Marín sus “Mil y un cantares” para los cuales, el maestro escribió un prólogo. Alberola estrenó despues varias obras teatrales.

04 octubre, 2007

Libro VI Etimologías: Sobre bibliotecas, codices...

Empieza el libro VI de las Etimologías dando noticias de los escritores sagrados, y continua después con curiosos apuntamientos sobre las bibliotecas, los códices y sus autores, que constituyen inestimables aportaciones para el estudio de la vida cultural de su época.
San Isidoro llama notas vulgares a lo que hoy diríamos taquigrafía romana. Se usaban reuniéndose varios librarii para copiar a la vez las arengas publicas y discursos judiciales, distribuyéndose los copistas la oración por intervalos, a fin de poder seguir el orador; pero San Isidoro, como advierte Pérez Pujol, “marca perfectamente en su libro la diversidad de tiempos, para distinguir lo que existía en el suyo y lo que fue propio de los antiguos, y así dice terminantemente: Notarum usus erat, señal inequívoca de que en sus días no se empleaban ya las notas que habían usado los romanos. Y es natural que así sucediera, porque ni las deliberaciones administrativas de la curia municipal, subordinada a los bárbaros –único resto de la vida publica romana- ni los debates en los juicios presididos por el conde o vicario godo podían ofrecer modelos de elocuencia que merecieran ser recogidos y conservados por las notas taquigráficas o vulgares.

San Isidoro define la palabra biblioteca, repositio librorum, traduciéndola literalmente del griego al latín, y en cuando a la industria de la librería, distingue los librarii, scribae y bibliopolae, que copiaban libros viejos y nuevos, de los antiquarii, que solo transcribían o restauraban los antiguos.
La palabra libro tiene en San Isidoro el sentido general romano, pero; contrapuesta a codex, significa el libro de un solo volumen, mientras que codex se refiere a una obra compuesta de varios libros.
También distingue el volumen, rollo, del tomo, formado de hojas, folia, sobrepuestas y cosidas por el canto.
El papel, charta, y el pergamino, membrana, siguen siendo las materias librescas, y en cuanto a aquel, dice el obispo de Sevilla que era “la capa interior del papiro de Egipto, usando por primera vez en la ciudad de Menfis”
Y recuerda a este propósito un verso de Lucano: Conficitur bibula Memphitis charta papyro.
Y admite las mismas clases que en Roma: Augusta, que se llama también regia, de mayor forma, dedicada a Ovidio Augusto; liviana, así llamada en honor de Livia; hierática, por su aplicación a los libros sagrados; taeniótica y saítica, que reciben sus nombres del lugar donde se fabrican; corneliana, porque se confeccionó primeramente para Cornelio, prefecto de Egipto, y euforética, destinada a envolver y a los escritos menores.

Los colores de los pergaminos eran tres: blanco, amarillo y rojo.
“Blanco lo es naturalmente; amarillo, propiamente azafranado, para suavizar la acción de la luz y para que no se manche con gran facilidad, y de color púrpura para hacer resaltar las letras de oro y plata.”....

“San Isidoro de Sevilla. Siglo VII. “ Vera, Francisco; Madrid, Aguilar imp.(S.a.)
Colección “Biblioteca de la Cultura Española”

03 octubre, 2007

Cita de Kempis



He buscado en todas partes sosiego, y no lo he encontrado sino sentado en un rincón apartado con un libro en las manos.


Thomas de Kempis (Kempen (Alemania) 1380 -Zwolle (Holanda) 1471)
Monje católico venerado como Beato. Autor de "La Imitación de Cristo".

02 octubre, 2007

Institucion y origen del arte de la imprenta..

Los primeros que inventaron el escrivir fueron los Fenicios, lo qual hazian en las cortezas de cierto arbol, llamado Biblo, de donde se vinieron a nombrar las librerias Bibliotecas. Refierelo Lucano, a quien cita el Maestro Fray Agustin Davila Padilla, y dizelo por estas palabras:

Si avemos de dar credito a la Fama,
los de Fenicia fueron los primeros,
que en toscos caracteres se atrevieron
a señalar las vozes duraderas.
no avia sabido Menphis el secreto
de escrivir en cortezas de los Biblos;
solas las fieras, aves, y animales
guardavan el lenguage misterioso,
que estava en solas piedras esculpido.

Alonso Victor de Paredes; “Institucion y origen del arte de la imprenta y Reglas generales para los componedores. [s.l., s.n., s.a.: entre 1680-1700.]

01 octubre, 2007

John Milton


El gran poeta Milton (Londres 9 diciembre de 1608 – 8 noviembre 1674) unía a su prodigioso talento tan incansable amor al estudio, que las prolongadas lecturas le debilitaron la vista hasta el extremo de perderla por completo. En su ceguera, las hijas de su primer matrimonio le servían de amanuenses y le leían cuantos libros necesitaba para calmar las ansias de sus portentosas facultades.

28 septiembre, 2007

Que mala es la ignorancia


La conducta del ilustre cardenal Cisneros y de nuestros inquisidores, no merece por mi parte ningun reproche, ni tiene absolutamente ningun motivo para mi indignacion: aquello no lo hicieron por odio a las letras ni a las artes; y ¡como habia de ser enemigo de las mismas el fundador de la Universidad de Alcalá!; ni siquiera mediaba desden por la literatura arábiga, cuyos libros de filosofia, medicina e historia mandaban ellos conservar; pero sin afearles su accion, es muy licito, y hasta natural, lamentarse y dolerse de que tales cosas sucedieran, por la misma causa que nos lamentamos y nos dolemos de la muerte de un hermano, de un amigo; pues aunque aceptemos resignados los designios de la divina Providencia, no deja de ser cosa por demas sensible y triste para el corazon humano. De culpar a alguien, la censura habia de ser para nuestro pueblo, para nuestros mismos antepasados, para nuestros mismos padres, cuyos vehementes deseos los gobernantes no hacian mas que cumplir. ¿Y no les hemos de tolerar algunos desahogos, expansion precisamente de aquellas grandes virtudes que conquistaron nuestra libertad e independencia y fueron despues la firme base de nuestra grandeza y poderuo?
A mi no me queda mas que el disgustillo del bibliofilo. La intencion de nuestras leyes era que se quemasen los libros perniciosos y se conservaran los utiles: no podia haber mejor intento; mas para llevarlo a cabo, era menester que los alcades y justicias hubieran tenido habiles interpretes para elegirlos. Con esto no pudo contarse, era materialmente imposible. Recuerdo haber leido, en un manuscrito arabe que se consrva en la biblioteca universitaria de Valencia, una nota en catalan que, puesta en castellano, dice lo siguiente: “Este libro me lo encontre yo, Jaime Ferrando, en (el pueblo de) Laguar, despues que los moros subieron a la sierra, en la casa donde vivia Mil-leni de Guadalest, el rey que ellos habian elegido, y como es letra arabiga, jamas he hallado quien sepa leerlo. ¡Tengo miedo no sea el Alcorán de Mahoma!
El codice es completamente inofensivo: ¡una gramatica!
¡Cuantos por miedo a que fueran malditos alcoranes, en la duda, por ignorancia, no habran parado en la hoguera!
HE DICHO

J. Ribera. “Bibliófilos y Bibliotecas en la España Musulmana” Zaragoza; Tip. de “La Derecha”, 1896