30 junio, 2010

Nilo Fabra y el librero.


El gesto de un poeta español, Nilo Fabra*, que acudió ante un librero de la calle de Preciados con la pretensión de entusiasmarlo para que vendiese en la tienda un libro suyo. El hombre de la librería quiso mofarse del aspirante al Parnaso y no se le ocurrió cosa mejor que aludir a aquellos versículos, creyendo el muy ignorante que ese vocablo entrañaba una expresión de rotundo menosprecio.
Fue tan insultante la actitud del hombre del mostrador que el poeta tuvo a bien arrojarle a la cabeza los seis tomos de versículos que llevaba, y a los oídos unas cuantas palabras bastante fuertecitas.
Con razón –con tristísima razón- decía otro librero, don Fernando Fe, que “los poetas tenían que morirse para empezar a venderse”.

Suplemento de EL NACIONAL
Por Antonio Acevedo Escobedo
14 de marzo de 1948 Nº 50

*Nilo Fabra (Madrid, 1882-1923) fue hijo de Nilo María Fabra (Blanes, Gerona, 1843 - Madrid, 1903), fundador de la Agencia Fabra en 1867, la primera agencia de noticias de España.

29 junio, 2010

A fin de reconocer los Archivos y Libreria de la Catedral de Toledo.

REPRESENTACIÓN

Del Padre Andrés Burriel, de la Compañía de Jesús al Ilustrísimo Señor Don Manuel Quintano y Bonifaz, Arzobispo Inquisidor General, y Confesor de S.M. en 24 de marzo de 1756, desde Toledo.

SEÑOR.
Andrés Marcos Burriel, de la Compañía de Jesús, Maestro de Prima de Teología en el Colegio de la Ciudad de Toledo, puesto a los pies de V.S.I. con el mayor respeto dice: Que a fines del año de 1749 quando con licencia de su General marchaba a Cádiz para pasar a las Indias, baxó una orden del Rey nuestro Señor (Dios le guarde) a su Provincial, para que le detuviese, porque S.M. quería emplearle en cosas de su servicio y bien publico. En efecto fue detenido, y desocupado de la Cátedra y Maestría de Alcalá, quedó de orden del Rey muchas veces repetida a la dirección primitiva del Padre Francisco Rávago, Confesor entonces de S.M., el qual se dio orden verbal de ir al Toledo en compañía del Doctor Don Francisco Pérez Bayer, Catedrático de Hebreo de Salamanca, y ahora canónigo de Barcelona, a fin de reconocer los copiosos Archivos y Librería MS. de la Santa Iglesia Primada. A este dicho fin Padre Rávago le dio una carta escrita a nombre del Rey por el difunto Excelentísimo Señor Don Joseph Carvajal el Ilustrísimo Cabildo, el qual en su vista abrió bizarramente sus Archivos por muchos meses desde fines de 1750, y sucesivamente franqueó su librería MS. el Verano de 1751, asistiendo siempre mañana y tarde dos señores Canónigos con tanta fineza, y tan singular satisfacción de aquel respetabilísimo Cabildo, que habiéndose suscitado ciertas dificultades sobre asistencia tan penosa y prolongada, en 1754 instruido por menor el Cabildo por sus Doctorales de todos los trabajos hechos por el Padre Burriel, y de las ideas, y obras a que los dirigía, mandó de nuevo, atendida la utilidad publica, que se franquease la dicha librería por todo el tiempo que hubiese menester, y le asistiesen por turno dos Prebendados, uno de cada coro, lo que se hizo aquel año siguiente: empezando y repitiendo esta asistencia en muchos turnos el Excelentísimo Señor Cardenal Arzobispo, entonces Dean de aquella Iglesia Primada; y cerrada ya la comisión, y despidiéndose del Ilustrísimo Cabildo por dos memoriales, este le dio dos veces por medio de su Presidente Don Manuel de Guzmán en persona gracias no merecidas, y las mayores muestras de satisfacción: de manera, que una comisión tan delicada y espinosa, como enojosa y pesada, parece no pudo sostenerse, y concluirse por esta parte con mayor felicidad.
Por otro lado el Padre Burriel, así al principio en que trabajo con el Doctor Bayer, como después que trabajo solo con sus amanuenses, fue dando cuenta sucesivamente a dicho Padre Rávago, como a su gefe, el qual aprobó sus fatigas, y le proveyó de medios para continuarlas; y hecho ya cargo el Padre Burriel de todos los tesoros guardados en los citados Archivos y Librería formo el plan general de varias obras que ideaba a fin del año de 1752, y lo hizo presente el Padre Rávago, que también lo aprobó, y exortó a proseguir hasta la total conclusión.
Aunque esta comisión no corría por mano del Excelentísimo Señor Don Joseph Carvajal y Lancaster, como corrían otras del reconocimiento de otros Archivos del reyno, y por tanto, ni S. E. dio comisión, ni facultades, ni instrucción, ni dinero alguno a dicho Padre Burriel, como dio a los otros comisionados de su departamento: sin embargo S. E. se digno tener correspondencia familiar, así en presencia, como por cartas con dicho Padre, y quiso ser informado muy por menor de todas sus ideas literarias. En consequencia de esto S.E. le comunico todos los papeles de las controversias, y negociaciones que entonces se agitaban en la Corte de Roma, le remitió todos los papeles que se habían recogido, y que iban recogiendo de su orden los Comisionados de Cataluña, Valencia, Murcia, Cuenca, Orihuela, Plasencia, Sigüenza, Córdoba, Coria y Madrid; y por sus influxo les envío nuevas ordenes sobre las anteriores instrucciones: hizo venir varios Códigos de Tarragona, de Ripoll, de Murcia, y de Paris: el envió otros de su librería: se valió de los Ministros para lograr varias noticias de libros de Paris, Viena y Roma: mandó comprar en Plasencia la librería MS. que fue del Arzobispo de Toledo Don García de Loaisa, y pasó a su poder todos los MSS, de que se componía: finalmente, aunque la comisión del Padre Burriel no corría por su mano, no dexó el Excelentísimo difunto piedra por mover, para que dicho Padre adelantase sus obras ideadas, mirándolas como utilísimas a la Iglesia, y a la nación, y ofreciendo promoverlas por su parte en todas ocasiones, y al mismo tiempo le encomendó algunos trabajos particulares, de cuya execucion se mostró extremadamente satisfecho.
A poco tiempo de haber muerto el Excelentismo Senior Carvajal, se pidieron al Padre Burriel por el Excelentísimo Señor Don Ricardo Wal todos los papeles recogidos por los otros comisionados, y los libros traídos de otras partes de orden del Excelentísimo Señor difunto; y aunque represento que no había podido disfrutarlos aun todos para sus obras proyectadas; sin embargo se repitió la orden, y en cumplimiento de ella se entregaron todos.
En la misma carta de aviso de la entrega, con fecha de 18 de agosto de 1754 se le mando por el mismo Ministro, que enviase la copia de la Colección Canónica Hispano Gótica, que había hecho, y cotejado con muchos Códigos antiguos; pero habiendo dicho verbalmente el Padre Burriel a S.E. que su comisión y papeles de ella corrían por mano del Padre Rávago, de orden y encargo del Rey, no se le instó mas para la entrega.
Sin embargo ahora ha recibido de dicho señor Excelentismo en pliego certificado la carta orden, cuya copia va con esta a V.S.I., por la qual se le manda de orden soberana de S.M., no solamente que remita la copia de la citada Colección Canónica Hispano Gótica, sino también todas quantas copias he hecho durante su comisión de libros, privilegios, documentos, y demás papeles. Como S.M. puede mandarlo por la mano que quisiere le ha sido forzoso responder de la manera que V.S.I. verá en las copias. Remitió prontamente dicha colección en quatro grandes tomos en folio, y otros papeles que tocan a ella; y sino tuviera la precisión de formar un índice con extractos a la larga de todos los libros y documentos copiados en esta santa Iglesia primada, el qual le pidió el Cabildo, y le ofreció en la despedida, ya hubiera enviado todos sus papeles. Esta formando este índice que pide mucho tiempo, porque los papeles son muchos, y en tiempo de quaresma, con tantos ministerios hay lugar para poco: mas luego que concluya habrá de enviar de una vez todos sus trabajos, sino se le manda antes otra cosa.
Entretanto cree el Padre Burriel muy de su obligación dar cuenta de todo a V.S.I.., para que teniéndolo entendido, pueda tomar medidas y providencias que le parecieren mas a propósito. Lo primero, porque habiendo V.S.I.. sucedido de orden del Rey en todos los encargos que tenia el citado Padre Rávago, y siendo uno de ellos por especiales ordenes de S.M. la dirección de la comisión, y obras de dicho Padre Burriel, debe este dar a V.S.I. como a su gefe privativo cuenta de todo lo que acaeciere en esta razón. Lo segundo, porque corriendo al cuidado de V.S.I. la dirección de la Real Biblioteca, y estando destinadas para esta de orden de S.M. las obras y papeles de la comisión de dicho Padre Burriel, en el caso que este muriese sin imprimirlos, para lo qual tiene dicho Padre hecha una declaración general de los que son, toca también a V.S.I. recoger dichos papeles, y saber su extravío o paradero.
Y para que V.S.I. pueda instruirse por mayor de quales y quantos hayan sido los trabajos literarios de dicho Padre Burriel, quan vastas y útiles son sus obras, y el adelantamiento y estando que estas tienen, le ha parecido enviar a V.S.I. una copia del plan general que de ellas hizo en carta de 22 de diciembre de 1752 al Padre Francisco Rávago, a la qual ha añadido ahora en la margen algunas notas: porque aunque en dicha carta no se mencionan muchos trabajos posteriores, da bastante idea de las obras mas principales y substanciales, y puede suplir la falta de índices menudos, que a su tiempo pasara también a manos de V.S.I.
Por lo demás dicho Padre Burriel ruega a V.S.I. que mediante la bondad y religiosa piedad de su corazón, quiera considerar qual debe ser el vivo dolor y sentimiento de dicho Padre en un sacrificio tan terrible: pues habiendo sido elegido para estos estudios, no solo sin pretenderlo, mas aun sin pensarlo: habiendo sido separado a este fin, no solo de los estudios y ministerios propios de su Religión, mas privado también de la vocación que le llevaba a los bárbaros Indios habiendo trabajado todos estos años, día y noche con tesón, que ha traspasado largamente la raya de la prudencia: habiendo consultado sus ideas con los hombres mas doctos de España: habiendo merecido su execución en vista de lo trabajado ya en ellas, las aprobaciones del Cabildo Primado de Toledo, y las de dos ministros tan sabios como el Excelentísimo Señor Carvajal y Padre Rávago, no haciendo mención de otros sugetos particulares: estando gran parte de sus obras imperfectas, en apuntamientos y borradores, y muchas especies sin apuntamiento por escrito como es preciso suceda en obras muy extendidas pertenecientes a diversas ciencias y facultades trabajadas a un mismo tiempo por un hombre solo; y finalmente teniéndose noticia de estos trabajos en casi toda Europa y America, sin que el Padre lo haya publicado, sino otros sugetos Españoles, que esperaban resultaría de estas obras una gloria muy grande a nuestra Santa Religión Católica, a España, y al Rey, nuestro señor, y después de todo se vera ahora privado de un golpe de todas sus copias, libros, documentos y papeles, y del tierno y no maduro fruto de tan tenaz estudio, y continuadas vigilias y fatigas. Y aunque es verdad que muchas personas mas doctas y sabias se aprovecharan de estos libros, documentos y papeles, mejor que dicho Padre en gloria de España; pero infinitas especies, observaciones secretas, alusiones calladas de unas cosas a otras sin apuntar, ¿como se trasladarán de su cabeza a otra con los papeles?
Finalmente, aunque es verdad también que todas estas copias y papeles son propios del Rey que los mandó executar, y los ha costeado (bien que dicho Padre no ha pretendido, ni sacado el mas leve interés temporal, sino sola la gloria de servir fielmente en su comisión a S.M.) sin embargo dicho Padre nunca ha trabajado para que otros se sirvan de sus trabajos; antes conformándose con las intenciones del Rey nuestro Señor, que se le han manifestado del modo dicho, ha dirigido sus fatigas a la composición de las citadas obras, que por el mismo Padre se habían de perfeccionar, limar y dar a luz baxo la aprobación, y auspicios de S.M., y así ha trabajado como autor y escritor, y no como mero copiante. Y hecho cargo de la debida subordinación de su persona, y papeles al Rey nuestro Señor, que se dignó elegirle para esta empresa, ha tenido antes uno y otro a la disposición del Padre Rávago, como gefe propio suyo, nombrado por S.M., y ahora tiene persona y papeles a disposición de V.S.I. como su sucesor en todos sus encargos, y como a tal da cuenta sencilla de todo lo dicho, deseando a V.S.I. la mayor exaltación.
Toledo y Marzo 24 de 1756. Jesús = Andrés Marcos Burriel.


Antonio Valladares de Sotomayor
Semanario Erudito, que comprehende varias obras inéditas, criticas, morales, instructivas, políticas, históricas, satíricas, y jocosas de nuestros mejores autores antiguos y modernos. Tomo decimoséptimo.
En Madrid por Don Blas Román, MDCCLXXX
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